lunes, 11 de abril de 2022

La estela invisible

 

Escrito por Rafael Sala y publicado por Ediciones Pirámide en el 2021.

Nuevamente no conocía al autor de nada, pero es un doctor en física cuántica y profesor universitario, con lo cual, para hablar de lo que dice el subtítulo: "el tiempo en mecánica cuántica" debería tener capacidad de sobra, y así es. Y también tengo que reconocer que, cuando veo un autor de divulgación científica español (al que además le publican el libro) no puedo evitar comprarlo a ver si está bien y apoyo un poco la divulgación científica española (que no es ciencia española, es mundial).

El objetivo del libro, tal y como se dice en él, es: "arrojar un poco de luz sobre el misterio del tiempo, de una forma accesible y entretenida". Pero que nadie se despiste, no es un libro similar al de Carlo Rovelli. Se dedica más a explicar cómo medimos el tiempo que a explicar lo que creemos que es.

De hecho nos cuenta la historia de los aparatos de medida del tiempo (relojes) y menciona cosas muy curiosas (y desconocidas u olvidadas por mi parte) como que se puede considerar a John Harrison como el padre de los relojes de precisión, a Arthur Holmes como el padre de la datación radiométrica (y la tectónica de placas), que Zenón, aunque no fue el padre del método de reducción al absurdo, si que fue quien lo incorporó a las discusiones de filosofía, que en palabras de Einstein: "el descubrimiento y uso del razonamiento científico por parte de Galileo fue uno de los logros más importantes en la historia del pensamiento humano y marca en inicio de la física", también comenta lo que es el reloj de Larmor, el teorema de recurrencia de Poincaré, que la segunda ley de la termodinámica implica que hay una temperatura mínima absoluta (-273ºC), el funcionamiento y desarrollo de los relojes atómicos, etc ...

Pero también habla de cosas que ya nos suenan un poco más, como la ecuación de Schrödinger (y la explica bastante bien) y que mientras un sistema no es sometido a ninguna medida, éste evoluciona gobernado por esa ecuación, hasta el momento en que se realiza la medida y el sistema colapsa a un estado concreto (el famoso colapso de la función de onda), del teorema central del límite (de éste mejor no hablarle a Nassim Nicholas), del principio de incertidumbre de Heisenberg, de lo que Born propuso en su día: "que independientemente de todo lo que sepamos acerca del sistema cuántico que estudiamos, su comportamiento seguirá gobernado por las leyes de la probabilidad", del efecto Hartman, del tiempo de Planck, etc ...

Y lo que es totalmente cierto es que explica todos los conceptos que expone. Algunos mejor y otros como puede ya que intenta evitar llenar el libro de fórmulas, cosa que consigue bastante bien.

Creo que son 240 páginas bastante bien escritas, muy amenas, con pocas fórmulas (y las que hay están bien explicadas) y que merece la pena leer. Si bien es cierto que yo creía que se iba a centrar no en la medida del tiempo sino en el tiempo en si.

Como siempre, copio un trocito:

"Que las entidades subatómicas sean ondas y/o partículas es, desde luego, una discusión de enorme calado desde un punto de vista fundamental de la ciencia. Pero estamos tan acostumbrados a que, cuando hablamos de cuestiones cuánticas, este tipo de preguntas nos lleve a callejones sin salida, que muchas veces preferimos adoptar la posición más minimalista posible y "tirar pa'lante". Lo que si que es un hecho, hasta ahora más que contrastado, es que nunca podremos realizar un experimento en el que la doble naturaleza corpuscular y ondulatoria de las entidades cuánticas se ponga de manifiesto a la vez. El caso es que en un experimento de refracción de la luz, como puede ser la aparición de un arcoiris, si no suponemos que la luz es una onda no hay manera de explicar dicho fenómeno. Pero en un experimento como el del efecto fotoeléctrico, que llevó a Einstein a conseguir su premio Nobel, si no suponemos que la luz está formada por partículas, tampoco podríamos explicarlo. De hecho esta idea puede ser llevada más lejos aún, y fue el francés Louis de Broglie quien la condujo a sus extremos".

Clasificación:

Facilidad de lectura: 1-2

Opinión: 4

martes, 22 de marzo de 2022

Galois, revolución y matemáticas

Escrito por Fernando Corbalán y publicado en 2010 (yo tengo una tercera edición) por Nivola dentro de la colección "La matemática en sus personajes".

Obviamente, al autor no lo conocía de nada, pero esta vez es normal, porque no es un científico famoso al uso, pero es un profesor de secundaria (catedrático) con algunas publicaciones sobre didáctica de las matemáticas, y el personaje del que habla bien se merece que se lea el libro.

Para los que no sean matemáticos, a lo mejor el nombre de Evariste Galois, no diga nada, cosa que no  sorprende, ya que es un nombre fundamental en la teoría de grupos y en su implicación en el álgebra moderna, pero el que no haya estudiado nada de eso, pues no tiene por qué haber oído hablar de él. No obstante, dada la juventud con la que murió (veintiún años) y el nivel de las matemáticas que desarrolló, es un nombre que debería ser universal por el nivel científico que alcanzó.

Este libro no entra tanto en el detalle de la teoría matemática que se desarrolló gracias a sus ideas (cuando fueron siendo entendidas) como en el momento político y social en el que vivió y cómo era el personaje como persona, aunque en el último capítulo hace una breve introducción a lo que es la resolución de ecuaciones y la teoría de Galois, pero muy por encima, porque no hay que olvidar que es una asignatura de tercero de la carrera de Matemáticas (o lo era, que yo ya soy muy mayor y estudié cuando la carrera era de cinco años). De hecho, recuerdo a un compañero de algunas asignaturas que se apellidaba Balodis (que actualmente es profesor en la UAM) al que le apodábamos Galois (por lo parecido del nombre y del cerebro).

Volviendo al libro, decir que nos comenta un poco la situación de Francia y Europa en los años previos al nacimiento de Galois en 1811. Por supuesto menciona la revolución francesa (que tanto influyó en el espíritu del personaje y en el resto de la humanidad, incluido Octavio Paz que dijo: "el siglo XIX fue el de la libertad, el siglo XX el de la búsqueda ansiosa de la igualdad y el siglo XXI debería ser el de la fraternidad, el de la solidaridad" (y a esto añado yo que no lo tengo tan claro viendo lo que se está viendo estos días en Europa)), la instauración del sistema métrico en Francia (1799), Napoleón y sus idas y venidas, etc, ...

Después se centra en narrarnos la vida del protagonista desde su infancia y cómo le va marcando un tipo de carácter que al final llevará su vida por unos trágicos derroteros (nos da tres visiones distintas de lo que pudo ser su muerte, que sigue sin estar clara a día de hoy), y de los encontronazos con la autoridad, tanto civil como matemática, y su mala suerte con las sospechosas pérdidas de sus manuscritos tanto por parte de Cauchy como de Fourier, de sus visitas a la prisión y de su fatal desenlace con sólo veinte años, cuando le dijo a su hermano: "no llores, me hace falta todo el ánimo para morir a los veinte años".

Por resumir, un libro de 119 páginas, mas dos páginas finales con algunos problemas históricos de álgebra, que merece la pena. No tanto por el desarrollo de la teoría de Galois, sino por el de ponerla en contexto (que al final es lo que pretende la colección).

Como siempre, copio un trocito:

"En esa época empezó a desarrollar las ideas que supondrían la resolución final del problema que quedaba pendiente tras los trabajos de Abel: caracterizar las ecuaciones resolubles por radicales, es decir, utilizando las cuatro operaciones básicas -suma, resta, multiplicación y división- y raíces de orden como máximo igual al grado de la ecuación. El procedimiento que elaboró Galois consistía en crear una estructura asociada a los coeficientes de la ecuación (lo que se llama el grupo de la ecuación) y estudiar las características e los diferentes tipos de grupos que pueden aparecer. Según cómo sean esos grupos las ecuaciones tendrán solución por radicales o carecerán de ella. Asistimos así al comienzo de una auténtica revolución, la del final del álgebra tal como se entendía desde hacía siglos (cuyo objeto fundamental era la resolución de ecuaciones), que daría paso a considerar como nuevo problema fundamental la caracterización de las diversas estructuras. De este modo se daba paso a las matemáticas modernas."

Clasificación:

Facilidad de lectura: 1

Opinión: 4 (muy bueno para generar ganas de introducirse en la teoría de Galois)

miércoles, 9 de marzo de 2022

El número Omega











Escrito por Gregory Chaitin y publicado por Tusquets Editores dentro de la colección Metatemas (que dirige Jorge Wagensberg) en el año 2015 (el original es del 2005).

Esta vez al autor sí le conocía (de haber sido nombrado en otros libros) y con el subtítulo del libro: "límites y enigmas de las matemáticas" pues me llamaba para ser leído, así que eso he hecho.

Lo primero de todo, antes de analizar nada del libro, me gustaría dejar claro que el número omega no está explicitado en el libro, porque por definición es: "la probabilidad de detención en lo que los científicos de la computación denominan una computadora universal o una máquina universal de Turing".

Esta vez, para resumir de qué trata el libro, lo tengo muy fácil, porque el autor hace un resumen del mismo en la página 26, que copio literalmente:

"Este es nuestro camino hacia Omega:

  • En el capítulo 2 le contaré cómo entró la idea de las computadoras en las matemáticas y la rapidez con que se instauró su utilidad.
  • En el capítulo 3 incorporo la idea de la información algorítmica, de la medición del tamaño de los programas informáticos.
  • El intermezzo trata brevemente los argumentos físicos en contra de los números reales de precisión infinita.
  • El capítulo 5 analiza estos números desde un punto de vista matemático.
  • Por ultimo, el capítulo 6 6 presenta mi análisis basado en la información acerca de lo que puede o no puede lograr el razonamiento matemático. Aquí es donde Omega se manifiesta en todo su esplendor.
  • El breve capítulo final está dedicado a la creatividad."
Y yo añado que hay dos apéndices que merece la pena leer, con los títulos: "Ordenadores, paradojas y los fundamentos de las matemáticas" y "Sobre la inteligibilidad del universo y las nociones de simplicidad, complejidad e irreductibilidad".

Obviamente, por la definición misma del número Omega, nos tiene que comentar el famoso problema de la parada de Turing, y sus conexiones con el teorema de incompletitud de Gödel. Pero además hace referencia a muchos otros conceptos (explica casi todos) como lo que es la interpolación de Lagrange, lo que es una ecuación diofántica, el décimo problema de Hilbert, lo que es el lenguaje de programación LISP (tengo un libro muy bueno para aprender a programar en este lenguaje que es éste), la hipótesis del continuo de Cantor, lo que se entiende por un "programa elegante" (un programa de computación es elegante si no existe ningún otro programa más pequeño en su mismo lenguaje que produzca un resultado idéntico). Y hace muchas referencias a otros libros y artículos, entre ellos dos que he comentado con anterioridad: éste y éste.

Está bastante bien escrito, aunque hay partes que son un poco densas y hay que leer con calma; pero resumiendo, son 219 páginas más dos apéndices que merece la pena leer. Un libro recomendable, pero con cierta densidad, aunque no por ello deja de incluir frases simpáticas como: "A veces una mirada fresca es mejor, porque es mejor no saber qué han hecho otros, ¡en especial si todos ellos tomaron una dirección equivocada!".

Como siempre, copio un trocito:

"Veremos distintas consideraciones sobre si el universo se puede comprender de manera racional empezando por Platón, pasando por Leibniz y acabando con la opinión de algunos científicos eminentes del siglo pasado, Basándonos en ellas, defenderemos la tesis de que la comprensión es compresión, es decir, explicar muchos hechos recurriendo a unos pocos asertos teóricos, y que las teorías se pueden entender como programas de ordenador calcular observaciones. Esto nos lleva a definir la complejidad de algo en virtud del tamaño de la teoría más simple para explicarlo, en otras palabras, el tamaño del programa más conciso para calcularlo. Ésta es la idea central de la teoría algorítmica de la información (TAI), una rama de la informática teórica, Usaremos el concepto matemático de complejidad en virtud del tamaño de un programa para evidenciar los hechos matemáticos irreducibles, los hechos matemáticos que no se pueden demostrar mediante ninguna teoría matemática más simple que ellos mismos,"

PD: Menciona también otro libro que al que a lo mejor los profesores deberían echar un vistazo, que es éste.

Clasificación:

Facilidad de lectura: 3-4

Opinión: 3-4

martes, 15 de febrero de 2022

La plenitud del vacío




















Escrito por Trinh Xuan Thuan y publicado por Editorial Kairos en 2018 (el original es del 2016).

Pues nuevamente, este es otro libro que me han regalado y al autor sólo lo conocía por haber participado en otro de los libros que he comentado con anterioridad: éste. Pero como suele decirse, a caballo regalado ... vamos, que si me lo regalan y tiene buena pinta, me lo leo. El autor es un astrofísico vietnamita que es profesor en la Universidad de Virginia e investigador en el Instituto de Astrofísica de París (y tiene varios libros de divulgación publicados).

El titulo deja muy claro de lo que nos va a hablar, y podríamos dividirlo en dos partes. Una primera, formada por los primeros cinco capítulos (el vacío matemático, el horror al vacío, del vacío y del éter, el vacío cuántico, el universo nace del vacío) y una segunda, formada por el último capítulo y el epílogo (el Tao del vacío, epílogo: la reconciliación de los contrarios). La primera parte nos habla de lo que se entendía en la antigüedad por vacío y lo que se entiende hoy en día desde el punto de vista científico y la segunda de lo que algunas corrientes religio-filosóficas entienden por ello. Y, como dice el propio autor al comienzo del libro: "Esta obra se dirige a todo "ser humano honesto" y curioso ante los avances científicos y filosóficos relativos al vacío.".

Como empieza, como suele ser normal, por el principio, pues nos habla del miedo que el número cero generaba en la cultura occidental y de como, debido a eso, el cero se "descubrió" en oriente (durante el desarrollo de esta parte, como no podía ser de otra forma, hace referencia a un libro muy interesante que ya comenté en otra ocasión: éste). También nos habla de las paradojas que implicaba la no existencia del cero (como las paradojas de Zenon) y de cómo finalmente, el cero y la numeración india se adoptaron finalmente por la totalidad del mundo. Pero desde el punto de vista físico, el cero representaba también el vacío, y nos narra la historia de los experimentos de Torricelli, Pascal y finalmente de Von Guericke, que terminaron por demostrar que el aire no es la nada y pesa, y que se puede crear un vacío con el que experimentar (hemisferios de Magdebourg). Una vez que empezamos con el punto de vista físico, nos vamos acercando a la actualidad y comenta lo que se entiende por campo, los intentos de unificación de las distintas teorías, entre otros los que han tenido éxito, como la unificación del electromagnetismo (y de las ecuaciones de Maxwell dice literalmente: "no hay ninguna duda de que, dentro de diez mil años, la posteridad juzgará el descubrimiento de las leyes de la electrodinámica de Maxwell como el acontecimiento más importante del siglo XIX. Por comparación, la Guerra de Secesión americana solo aparecerá como un mero episodio provinciano"). Y se sigue adentrando en lo que hoy en día se entiende por vacío y menciona multitud de experimentos y efectos que se han comprobado a medida que la mecánica cuántica se ha podido ir verificando experimentalmente, como el efecto Casimir y otros temas que de momento permanecen en el plano teórico, como la teoría de la inflación del Universo y los problemas que soluciona, como la planitud, homogeneidad e isotropía del mismo, la teoría del multiverso inflacionario (Andrei Linde), ...

Después de las explicaciones científicas, entra en asuntos más cercanos a la religión y la filosofía, haciendo mención expresa del Tao Te King (Lao Tse) y la noción del vacío de las diferentes creencias. Sobre este tema, mencionar que merece la pena leerse el Tao Te King, que de hecho yo lo he regalado un par de veces y que es un libro de 96 páginas que, si se leen con mentalidad abierta, dan mucho que pensar. Sobre este tema también se habla en otro libro que me he leído: "El libro de los cinco anillos" de Musashi, que dice textualmente: "la esencia del vacío reside en la ausencia de cualquier cosa que tenga forma y en la incapacidad para tener conocimiento de ello".

Por resumir, un libro de 341 páginas que se leen muy bien y sin entrar demasiado en los temas técnicos, que complicarían muy mucho el asunto y expulsarían a la obra de la categoría de "divulgación".

Como siempre, copio un trocito:
"Así, la Vía Láctea se fusionará con su vecina Andrómeda en unos 4.000 millones de años, En dos billones de años, nuestros descendientes tendrán la impresión de que todo el universo se reduce a su metagalaxia y que ésta sólo está rodeada de espacio vacío. Pensarán, equivocadamente, que este espacio es estático, porque a falta de galaxias más allá de la metagalaxia, no dispondrán de ninguna baliza para medir la expansión del universo, y menos aún su movimiento acelerado. Suprema ironía del destino: los astrónomos de ese lejano futuro tendrán la misma visión del mundo -totalmente falsa- que prevalecía hace un siglo, en 1915, cuando nuestros antepasados creían que el universo se reducía a nuestra Vía Láctea y que el espacio que la rodeaba estaba vacío".

Clasificación:
Facilidad de lectura: 1-2
Opinión: 3-4

jueves, 27 de enero de 2022

Los conejos de Schrödinger

 

Escrito por Colin Bruce y publicado por Biblioteca Buridán creo que en 2008 (el original es del 2004).

Al autor no lo conocía, pero echando un vistazo al libro, comprobé que era físico y que trabajaba como investigador para la ESA, con lo cual, podía merecer la pena echar un vistazo al libro.

El título ya deja claro de lo que va el libro, pero por si alguien está despistado, el subtítulo lo deja claro: "física cuántica y universos paralelos". Y cuando se habla de universos paralelos, obviamente, menciona a Hugh Everett III.

El libro, como ocurre muchas veces cuando se habla de mecánica cuántica, es "algo" denso de leer y no va a ser de los que recomiende leer de un tirón, ni en la playa con ruido de fondo. Hay que leerlo con tranquilidad, que tiene algunas partes con un poco de complejidad (aunque sin ninguna fórmula).

Nos hace una pequeña introducción al surgimiento de la mecánica cuántica, a la interpretación de Copenhague, a la localidad (que explica de forma muy simple como "las cosas se influyen mutuamente sólo cuando están muy cerca unas de otras"), al entrelazamiento, al colapso de la función de onda, a la decoherencia y a los términos habituales de la mecánica cuántica y explica lo que se entiende por la interpretación de los muchos mundos y ahí entra en lo que aporta y lo que soluciona ese punto de vista y los problemas que plantea. Pero además de lo que viene siendo habitual (pero no por ello sencillo de entender), también menciona otros conceptos, como lo que es el efecto Compton, el experimento Elizur-Vaidman, el algoritmo de Shor (para la descomposición en factores primos), la paradoja EPR, lo que son los espacios de Hilbert, vamos, conceptos que también aconsejan una lectura con calma.

Dedica los últimos capítulos a comentar las opiniones de otros físicos (algunos a favor de la interpretación de los universos paralelos y otros contrarios a ella), como Lev Vaidman, David Deutsch, Julian Barbour (y su libro "the end of time"), Murray Gell-Mann, James Hartle, Roger Penrose, Anton Zellinger, ..., con lo cual no actúa como un fanático de la teoría de los muchos mundos, sino como un científico, exponiendo los datos, aunque él se manifieste un defensor de la misma. Pero menciona muchos más nombres célebres, como Von Neumann (y su libro "Fundamentos matemáticos de la mecánica cuántica", que es todo un clásico, pero de nivel técnico), David Bohm (y su libro "La totalidad y el orden implicado", que tengo pendiente de leerme) y, por supuesto, "La guía del autoestopista galáctico" que también es un clásico, aunque de otro estilo.

Resumiendo, un libro de 273 páginas que hay que leer con calma y sosiego.

Como siempre, copio un trocito:

"Desde las primeras pruebas atómicas realizadas en la década de 1940, todo el acero producido en la Tierra ha resultado ligeramente contaminado por las partículas radioactivas presentes en al atmósfera, que inevitablemente acaban en los altos hornos debido a las enormes cantidades de aire necesarias para la combustión. Cuando los científicos necesitan acero totalmente libre de núcleos radioactivos, lo obtienen de una fuente sorprendente. Después de la Primera Guerra Mundial, la flota naval alemana fue hundida cerca de la bahía de Scapa Flow, en Escocia, el gigantesco puerto natural donde tenía habitualmente su base la flota británica, la British Gran Fleet. Cuando se necesita acero no radioactivo, los submarinistas se sumergen en las profundidades de la bahía y cortan trozos de acero de la época preatómica  de los barcos de guerra hundidos, que, afortunadamente, constituyen un inmenso depósito de esa clase de material."

Clasificación:

Facilidad de lectura: 3-4 (algunas partes son complejas)

Opinión: 3

lunes, 10 de enero de 2022

50 paradojas de la física










Escrito por Alexander Reshetkov y publicado por Editorial Limusa en 2011.

Nuevamente no conocía al autor, pero el título y un vistazo rápido a los capítulos del mismo hacían casi obligatorio que lo comprase y, una vez hecho el desembolso, había que leerlo. El autor es doctor en física por la Universidad Estatal de Moscú "Lomonosov" y actualmente coordinador del área de física de la facultad de ingeniería de la Universidad Anáhuac (México).

Es uno de esos libros que se pueden leer de forma totalmente independiente unos capítulos de otros, incluso mezclando su lectura con la de algún otro libro, ya que son 50 capítulos (uno por cada paradoja del título) en 215 páginas, lo que deja la media de cada uno en algo así como 4 páginas. 

El desarrollo de cada capítulo es muy directo. Primero expone una paradoja ("juicio increíble, inesperado, extraño, contrario a la opinión común") y después nos ofrece una posible solución a la misma.

Divide las paradojas en tres tipos: la contradicción entre un resultado teórico universalmente admitido y un resultado teórico recién admitido (paradojas tipo T-T), la contradicción entre un resultado experimental aceptado por todos y uno nuevo (E-E) y la  contradicción entre la teoría existente y un resultado experimental (T-E). En el libro tenemos 24 del primer tipo, 2 del segundo y 24 del tercero. Nos indica que el método de las paradojas contribuye a una mejor compresión de los fenómenos de la física (ya que obliga a pensar en profundidad sobre lo que está pasando).

Cuando los libros son de este estilo, es complicado hacer un resumen, porque los temas de los que habla son muchos y no están necesariamente relacionados entre ellos, por mucho que haya bastantes paradojas sobre electricidad, porque también las hay sobre gravedad, mecánica cuántica, radiación, mecánica clásica, ... Así que simplemente mencionaré un par de cuestiones como que habla de la entropía (y de la probabilidad), de la paradoja de Gibbs, del efecto cuántico de Hamlet (que consiste en que la desintegración de un sistema cuántico inestable no está determinada, por lo que el mismo sistema decide desintegrarse o no hacerlo ("ser o no ser")), la radiación de Cherenkov, la diferencia entre un sistema clásico y uno cuántico (en un sistema clásico el estado está siempre determinado (aunque no se conozca) y en un sistema cuántico el estado se determina sólo en el momento de realizar la medición (antes de la medición el estado está indeterminado)). Y hay una foto que me encanta, que es la de los participantes en el quinto Congreso Solvay de 1927, que simplemente es abrumadora.

Por resumir, un libro que se lee muy bien, aunque hay algunas partes en las que hay fórmulas, pero el que quiera se las puede saltar, que no va a perder el hilo ni de la paradoja ni de la solución.

Como siempre copio un trocito:

"Está claro que el fotón tomará uno de los dos caminos posibles: o se refleja o se refracta, pues no puede dividirse. La pregunta es: ¿cuál de los dos caminos será tomado? La teoría clásica no puede responder esta pregunta, pues no hay ningún fundamento ni razón para dar preferencia a alguno de estos caminos. Por lo tanto no hay otra opción que suponer que el movimiento de un fotón no está completamente determinado, y que se reflejará o refractará de manera aleatoria. Significa que las leyes del movimiento no pueden con seguridad describir el movimiento del fotón y sólo pueden predecir la probabilidad que tiene el fotón de reflejarse en la frontera de los dos medios o atravesarla. Es decir, estamos obligados a renunciar a los principios básicos de la mecánica clásica de partículas. En particular, tenemos que abandonar la idea clásica de que una partícula se mueve a lo largo de una trayectoria determinada y suponer que su movimiento es aleatorio, es más, tenemos que renunciar al mismo concepto de trayectoria."

Clasificación:

Facilidad de lectura: 3-4 (dependiendo de si se sigue el desarrollo de las ecuaciones).

Opinión: 2-3

miércoles, 1 de diciembre de 2021

La luz en la oscuridad


 










Escrito por Heino Falcke y publicado por Penguin Random House dentro de la colección Debate en 2021 (el original es del 2020). La foto de la portada es la que se hizo famosa en su día (ésta) y el libro trata de explicar el proceso gracias al cual se pudo hacer.

Es el tercer libro de la serie de libros de divulgación que me han regalado este año y, nuevamente, al autor no lo conocía (aunque sí que había leído sobre "su foto"). Pero como el libro es un regalo, no hacía falta que me sonase el autor, aunque obviamente, para hablar de cómo consiguieron obtener la fotografía, nada mejor que el autor de la misma, que además es profesor de astrofísica en la Universidad de Radboud.

El libro se divide en cuatro partes y creo que la mejor forma de decir de qué va cada una es copiar literalmente lo que el autor pone al respecto:

  1. Primera parte. Viaje a través del espacio y el tiempo. (Una sinopsis sobre nuestro sistema solar y los comienzos de la astronomía).
  2. Segunda parte. Los secretos del universo. (Un viaje a través del universo actual y de la historia de la astronomía y de la radioastronomía modernas: la revolución de la teoría de la relatividad, el nacimiento de las estrellas y de los agujeros negros, el misterio de los cuásares, el cosmos en expansión y el descubrimiento del Big Bang.
  3. Tercera parte. El viaje a la imagen. (Mis experiencias en el camino hacia la primera imagen de un agujero negro).
  4. Cuarta parte. Más allá de los límites. (Una mirada al futuro: las grandes cuestiones abiertas de la física, la cuestión acerca del lugar del ser humano y de Dios).
Digamos que las dos primeras partes son un poco introductorias de lo que se está buscando en la tercera, y la cuarta es un vistazo a lo que debería seguir buscándose (y además la opinión del autor al respecto de lo que significa Dios en la ciencia).

Habla de lo que viene siendo habitual en este tipo de libros, pero también de otras cosas que no lo son tanto, como el "overview effect" y cómo nos transforma, de cómo la luna se aleja de nosotros cuatro centímetros al año, del disco de Nebra, del tiempo de Liapunov, de que no toda estrella de neutrones se convierte en púlsar (pero todo púlsar es una estrella de neutrones) y dice una frase muy buena: "lo que existe en las matemáticas puede existir también en la realidad, pero no tiene por qué ser así. Distinguir entre una y otra es la dura tarea de los físicos".

De cosas curiosas que ya se han comentado en otros libros, pero que no dejan de serlo, como que las partículas cósmicas producen mutaciones en los organismos (algunas buenas para la evolución y otras no tanto, como las que pueden provocar un cáncer), como lo que es un parsec ("segundo de paralaje" y corresponde a la distancia en la que una estrella mostraría un paralaje de un arcosegundo; unos 3.26 años luz), como lo que es el principio de equivalencia de Einstein (no es posible distinguir localmente la gravedad de cualquier otra aceleración), como lo que es el radio de Schwarzschild (y pone la fórmula), como lo que "es" un agujero blanco (y su posible conexión con un agujero negro en lo que viene llamándose un "agujero de gusano"), ...

Todo está relatado de forma amena y divertida, incluso con dos alusiones a "La guía del autoestopista galáctico", como son las de la página 181: "Para el viaje a la galaxia tienes que traerte todo lo necesario, excepto una toalla" (está hablando del viaje al observatorio SMT en Arizona) y las de la página 225: "nuestro principal resultado fue el tamaño del anillo; expresado en la jerga astronómica, el diámetro era de cuarenta y dos microarcosegundos. ¿Quién se habría imaginado que, después de todos esos años de trabajo y del procesamiento de billones de datos en las supercomputadoras, la respuesta a la pregunta de las preguntas iba a ser 42?". Sí lo se, estos comentarios no son muy científicos, pero no toda la cultura lo es, jeje.

Resumiendo, un libro de 286 páginas que se leen de forma muy relajada (sin lápiz ni papel). Como siempre, copio un trocito:

"Cuando el polvo y el gas entran en el campo gravitatorio de un agujero negro, se origina, igual que en el caso de las estrellas jóvenes, un disco turbulento de gas y de campos magnéticos, el denominado "disco de acreción". Y ese gigantesco remolino va a toda pastilla por el borde interior, tan sólo un poco más lento que la velocidad de la luz en torno al agujero negro. El gas se calienta por la fricción magnética e irradia una luz deslumbrante. El agujero supuestamente oscuro fulgura igual que una brillante estrella azul. Una pequeña parte del plasma caliente que afluye sale disparado al espacio por los campos magnéticos en un gigantesco chorro candente, los denominados jets.  Su aspecto se asemeja, en efecto, al chorro de propulsión de un avión. Sólo unas pocas partículas afortunadas consiguen lo que se les niega a todas las demás: son capaces de librarse del agujero negro. Igual que la corona solar, las partículas son aceleradas en los campos magnéticos y emiten la luminosa radiación sincrotrón. Es justo ese jet caliente, emisor de radiación, magnetizado y concentrado, lo que vemos de los cuásares con nuestros radiotelescopios".

Clasificación:
Facilidad de lectura: 
Opinión: 3-4