jueves, 27 de octubre de 2022

Máquinas filosóficas











Escrito por Dardo Scavino y publicado por Anagrama dentro de la colección Argumentos en 2022.

La verdad es que al autor no lo conocía de nada, pero leí un artículo comentando el libro en algún periódico y me entraron ganas de leerlo. Tengo que reconocer que no ha estado mal, pero me esperaba otra cosa.

La contraportada hace un muy buen resumen del libro (el link lleva a esa contraportada y el resumen al que hago referencia), pero también es cierto que yo esperaba que estuviese más centrado en el futuro y menos en el pasado; pero una vez aclarado este punto, no está mal como libro histórico-filosófico.

Habla del padre de la cibernética como tal (con ese nombre) que es Norbert Wiener, pero también habla de Aristóteles, Descartes, Marx, Hegel, Kant, Nietzsche, Heidegger, Hobbes, Taylor, Ford, ... en fin de muchísimos filósofos, empresarios, políticos, ... una multitud de nombres y fechas que a veces son un poco apabullantes. Desarrolla mucho las dos principales posibilidades que la cibernética nos puede deparar, a saber, que podemos no trabajar y tener tiempo libre para disfrutarlo ("la auténtica riqueza de las naciones no es el capital acumulado, sino la libertad, libertad para buscar diversiones, libertad para gozar de la vida, libertad para cultivar el espíritu: es el tiempo disponible y nada más") o bien tener cada vez peores trabajos (en los que no haya que pensar) y estar más oprimidos. Nos desarrolla las dos posibilidades desde los tiempos de los filósofos griegos (pero no se adentra en el posible futuro).

Por el camino habla de muchas corrientes filosóficas y va dejando buenas frases como: "que una sociedad inventó en algún momento aquello que supuestamente fue así siempre" y otra que dice: "La democracia es el soberano sui iuris, que nunca va a perjudicar a sus gobernados, debido a que el gobernado es él, y no conoce, ni debería conocer, sublevaciones internas: si el pueblo está en contra de una ley, se limita, como soberano, a cambiarla" (no sé lo que opinaría de esa frase Rousseau si viese a los que nos gobiernan hoy en día).

En fin, un libro de 363 páginas que hay que leer con mucha tranquilidad ya que están llenos de fechas, nombres y referencias.

Como siempre copio un trocito (de los que no tienen tantas referencias):

"Desde principios de 2019, la República Popular China posee unos 200 millones de cámaras de vigilancia conectadas a una base de datos con las fotos y los historiales de sus 1.400 millones de habitantes. Sus algoritmos de identificación se basan en 240 puntos de referencia del rostro y generan para cada habitante del país un código único, comparable con su huella dactilar, que permite pagar en tiendas, ingresar en edificios y detectar en qué lugar se encuentra cada uno de los ciudadanos a cada instante del día. El Ministerio de la Seguridad del Estado equipa además a los policías de guardia en los lugares de gran tránsito, como las estaciones de tren o los aeropuertos nacionales e internacionales, con gafas conectadas a aquella base de datos para detectar sospechosos. Este sistema de vigilancia omnipresente y omnisciente es capaz de efectuar diagnósticos morales de los ciudadanos del país gracias a un registro exhaustivo de sus desacatos, contravenciones o delitos, para autorizarles o vetarles el acceso a un crédito, una carrera, una vivienda o un puesto de trabajo."

Clasificación:

Facilidad de lectura: 3  (la filosofía siempre tiene partes complicadas)

Opinión: 2-3 (es casi más un libro de historia de la filosofía que un ensayo propiamente dicho)

lunes, 10 de octubre de 2022

La ecuación de Dios











Escrito por Michio Kaku y publicado por Debate en el 2022.

Del autor, poco voy a decir que no haya dicho ya, que he comentado bastantes libros suyos con anterioridad. Es un gran divulgador científico (al margen de llevar media vida trabajando en la teoría de cuerdas).

El título del libro ya nos dice de qué va a tratar: de la búsqueda de la teoría final (esa que llevamos buscando desde que Einstein lo intentara sin éxito). Una teoría que mezcle finalmente la relatividad general y la mecánica cuántica.

Para ponernos un poco en situación de entender el asunto, empieza dándonos pistas sobre lo que se entiende por simetría ("un objetos es simétrico si, después de cambiar la disposición de sus partes, sigue siendo el mismo, esto es, es invariante"). Y ¿por qué es importante la simetría? pues porque la simetría nos ha llevado a muchos descubrimientos (al margen del teorema de Noether). Una vez que tenemos la simetría en la cabeza, nos habla un poco sobre la mecánica de Newton y el posterior desarrollo de la misma por parte de Einstein, del que por cierto cita una frase que toda persona debería leer en algún momento: "no soy más que un estorbo para mis parientes. Habría sido mejor que nunca hubiese nacido". Menos mal que no fue así y hoy podemos hablar de él y de su principio de equivalencia (la aceleración en un marco de referencia es indistinguible de la gravedad en otro marco). Y cómo no, da detalles de las conferencias Solvay, sobre todo de la de 1930 en la que Einstein y Bohr tuvieron, textualmente (en palabras de John Wheeler): "fue el mayor debate del que yo tenga noticia en la historia intelectual. En treinta años, nunca supe de un debate entre dos hombres más grandes, durante tanto tiempo, sobre una cuestión tan profunda y con tan profundas consecuencias en la comprensión de este extraño mundo".

Nos habla, como no puede ser de otra manera, del procedimiento llamado "teoría de renormalización" (utilizado en la QED). Y de lo que dijo una vez Dirac al respecto: "Las matemáticas no son razonables. Unas matemáticas razonables implican despreciar una cantidad cuando es demasiado pequeña, ¡no porque es infinitamente grande y no la quieres!". También menciona la paradoja de Olbers (personalmente creo que casi todo el mundo se ha preguntado alguna vez algo parecido) y como no, la Guía del autoestopista galáctico (y es que los que leemos divulgación científica no tenemos más remedio que leer esa magnífica "trilogía de cinco libros").

Y de la QED va pasando, poco a poco, a la teoría de cuerdas, de una forma muy sencilla y de hecho indica el por qué de las diez (u once) dimensiones requeridas por la teoría para que los no iniciados en la misma (vamos, casi todo el mundo) sepamos que no es porque sí, sino que tiene un motivo matemático.

Resumiendo, un libro de 179 páginas que se lee muy bien (como todos los suyos) y con unas notas finales que merece la pena leer aunque sólo sea para ver la diferencia entre la única ecuación de la relatividad general y las ecuaciones del modelo estándar.

Como siempre, copio un trocito:

"A continuación Hawking demostró que la radiación emitida por un agujero negro era en verdad , una forma de radiación de cuerpo negro. Lo calculó al comprender que el vacío no era solo el estado de la nada, sino que en realidad bullía de actividad cuántica. En la teoría cuántica, incluso la nada se halla en un constante estado de agitada incertidumbre, donde electrones y antielectrones podrían saltar del vacío de repente, colisionar y volver a desaparecer en el vacío. Así que la nada, es de hecho, un hervidero de actividad cuántica. Luego, Hawking comprendió que, si el campo gravitatorio era lo bastante intenso, las parejas de electrón y antielectrón se podían crear del mismo vacío, generando lo que se denominan partículas virtuales". Si uno de los dos miembros cayese en el agujero negro y el otro escapase, crearía lo que ahora se denomina "radiación de Hawking". La energía para crear este par de partículas procede de la energía contenida  en el campo gravitatorio del agujero negro. La segunda partícula deja el agujero negro para siempre, con lo cual el contenido neto de materia y energía del agujero negro y su campo gravitatorio ha disminuido".

Clasificación:

Facilidad de lectura: 1

Opinión: 4