martes, 16 de agosto de 2011

La Diversidad de la Ciencia




















Escrito por Carl Sagan y editado por Editorial Planeta en 2007.

Alguno se preguntará, ¿cómo puede editarse un libro de Carl Sagan en el 2007 cuando él falleció en 1996?. Pues la respuesta es muy sencilla. No se trata de un libro donde se desarrollen ideas nuevas, sino de un recopilatorio de las conferencias Gifford que impartió en 1985 en Glasgow (Escocia).

Las mencionadas conferencias versan sobre la Teología Natural, y, como bien mencionan en la introducción de la editora, antes que Carl Sagan, las impartieron grandes científicos y filósofos, como Eddington, Heisenberg, Bohr, Whitehead, ...

Todas las conferencias (en este caso, las nueve) tratan de un mismo tema, o al menos muy parecido en el fondo. La necesidad de la existencia de un Dios (no entra en la discusión de si es el de los cristianos, el de los árabes o cualquier otro que se nos pueda ocurrir), las pruebas de que ese Dios realmente exista, la posibilidad de la existencia de vida extraterrestre (menciona la ecuación de Drake) y de si merece la pena la búsqueda de la misma, los riesgos actuales de autodestrucción (en este caso hay que irse al año 1985 para entender que se refiere a riesgos de hace 26 años) y saca temas muy diversos en el transcurso de las conferencias.

En la parte final del libro (el libro como tal son sólo 237 páginas) hay varias páginas más, con preguntas y respuestas que tuvieron lugar durante las conferencias, algunas de las cuales nos ofrecen la posibilidad de darnos cuenta de la gran variedad de público que concurrió a las conferencias de ese año.

En fin, un libro recomendable, sencillito y curioso. Copio un trocito, como siempre:

"... Además, diría que lo primero que tenemos que hacer es darnos cuenta de que los gobiernos, todos los gobiernos, al menos de vez en cuando, mienten. Y algunos lo hacen todo el tiempo - algunos lo hacen sólo a ratos - pero, en general, los gobernantes distorsionan los hechos con el fin de conservar el puesto.
Si ignoramos cuáles son los temas y ni siquiera podemos formular las preguntas críticas, no conseguiremos que cambie nada. Si entendemos las cosas y podemos plantear las preguntas correctas, si podemos señalar las contradicciones, entonces podemos hacer progresos ..."

Clasificación:
Facilidad de lectura: 1
Opinión: 4

No puedo terminar el comentario de este primer libro de Carl Sagan en mi blog, sin recomendar encarecidamente a todo el mundo que le eche un vistazo a la serie Cosmos (realizada a finales de los años 1970, pero de la que ha salido en el año 2000 una versión remasterizada y extendida de 7 DVDs por Suevia Films). Resulta mas que notable darse cuenta de que la práctica totalidad de lo que se dice en la serie sigue siendo totalmente válido a día de hoy. Tengo que reconocer que esta serie fue la responsable de mi fascinación por los temas físico-matemáticos.

domingo, 24 de julio de 2011

La partícula divina




















Escrito por Leo Lederman y editado por Editorial Crítica (colección Drakontos) en 1996.

Como supongo que habréis sospechado con el título del libro, éste habla de la búsqueda del bosón de Higgs (recordemos que, resumiendo, en física, las partículas elementales son ferminones o bosones, y que los bosones, al margen de no cumplir el principio de exclusión de Pauli (dos fermiones idénticos y con la misma orientación no pueden ocupar simultáneamente el mismo lugar en el espacio), son los transmisores de las distintas fuerzas). El supuesto bosón de Higgs (que es el culpable de que se haya construido el LHC en el CERN) sería el responsable de dotar de masa al resto de partículas.

El libro está escrito de una forma muy curiosa y entretenida (basta con decir que comienza y termina con una "conversación" entre Demócrito y Lederman).

Leo Lederman es un físico experimental y es muy curioso leer el libro y ver cómo piensan y desarrollan los posibles experimentos para demostrar teorías físicas. Por no alargarme mucho, resumiré que en el libro, se dedica a explicar (muy claramente) qué es un acelerador de partículas, por qué nos gastamos tanto dinero en construirlos y qué estamos buscando exactamente cuando hacemos colisionar dos haces de partículas.

Explica todo desde el principio y va detallando perfectamente la secuencia que nos lleva hasta los resultados actuales del LHC (aunque de éstos no puede decir nada porque el libro se escribió en 1993). Habla un poco de todo, pero desde un punto de vista más experimental que teórico, lo cual hace que sea un libro que merece la pena leer, para ver las cosas desde otro punto de vista, que además está lleno de sentido del humor.

Copio un trocito:
"El único riesgo que de verdad corre un teórico es el de pincharse a sí mismo con el lápiz cuando ataca a un gazapo que se ha colado en sus cálculos. Mi actitud hacia los teóricos es una mezcla de envidia y temor, pero también de respeto y afecto. Los teóricos escriben todos los libros científicos de divulgación : Heinz Pagels, Frank Wilczek, Stephen Hawking, Richard Feynman y demás. ¿Y por qué no? Tienen tanto tiempo libre. Los teóricos suelen ser arrogantes. Durante mi reinado en el Fermilab hice una solemne advertencia contra la arrogancia a nuestro grupo teórico. Al menos uno de ellos me tomó en serio. Nunca olvidaré la oración que se oía salir de su despacho: "Señor, perdóname por el pecado de la arrogancia, y, Señor, por arrogancia entiendo lo siguiente ...".

Clasificación:
Facilidad de lectura: 1
Opinión: 5 (hasta le mandé un email dándole las gracias por haber escrito el libro).

viernes, 22 de julio de 2011

La última pregunta













Escrito por Isaac Asimov y editado (al menos el libro que tengo en mi poder) por Ediciones B en 1994.

No creo que haga falta decir que no es un libro de divulgación científica. Ni tan siquiera voy a comentar el libro entero, sólo voy a comentar un relato corto de 18 páginas, que obviamente, esta vez no hay discusión, se lee en menos de una tarde. Tampoco creo que haga falta que introduzca a su autor, que es, sino el más conocido, uno de los más conocidos autores de ciencia ficción (de la buena).

El libro no me fue fácil de encontrar en su época, y al final me lo regalaron, pero también es verdad que el relato del que hablo se encuentra en internet de forma gratuíta en multitud de sitios (entre ellos este).

El por qué voy a hablar de un libro de ciencia ficción en un blog de libros de divulgación ciéntífica, es muy simple: esta historia la mencionan en al menos cuatro de los libros de divulgación que me he leído (entre ellos el último de Hawking y el de Hiperespacio de Michio Kaku). No hace falta decir que, cuando la mencionaron por segunda vez, tuve que leerla (después de eso, reconozco que también me leí "El Robot Completo", pero es que cogí carrerilla).

La historia es sobre la segunda ley de la termodinámica (ya sabeis, el aumento de la entropía) y cómo podría evitarse. No contaré mas, porque merece la pena llegar hasta el final de las 18 páginas y disfrutar personalmente del final.

Ya que este espacio lo he dedicado a una historia de ciencia ficción, no quería dejar pasar la ocasión para recomendar un libro que también sale en multitud de ocasiones en los libros de divulgación, que es el de "La Guía del Autoestopista Galáctico". Nuevemente, cuando empiezas a darte cuenta de que hay muchas referencias sobre algo, merece la pena averiguar por qué. Reconozco que no me he leído el libro, pero sí que me he visto la película, y la recomiendo encarecidamente. Es una comedia, que nadie se equivoque, pero al mismo tiempo, es una tremenda crítica a la "burrocracia" que tenemos que aguantar con buena cara. También recomiendo fijarse en que casi todas las "tonterías" que se dicen tienen una base científica sólida (aunque estén exagerados los resultados). Además, el que vea la película ya sabrá lo que queremos decir mucha gente cuando decimos "42".


Clasificación:
Facilidad de lectura: 1 (y no pongo números negativos para no liarnos).
Opinión: 5 (el final es simplemente espectacular).

martes, 19 de julio de 2011

Física de lo Imposible




















Escrito por Michio Kaku y editado por Editorial Debate en 2009.

Voy a dar mi opinión nada mas empezar: un libro muy entretenido y altamente formativo. No es un libro de divulgación científica de los habituales. Se dedica a opinar, con una base científica más que sólida, que para algo es uno de los mejores científicos dedicados a las supercuerdas (que no son cuerdas con superpoderes), sobre los avances científicos predichos por la literatura y por la televisión. Para ello,hace una clasificación en imposibilidades de tres tipos, las de clase I, que serían imposibilidades que no violan leyes físicas, pero para las que actualmente no tenemos tecnología, imposibilidades de clase II, que serían tecnologías en el limite de nuestra comprensión del mundo físico, e imposibilidades de clase III, que serían tecnologías que violarían las leyes físicas conocidas (aún así no hay por qué descartarlas totalmente, claro).

Habla, por supuesto de todas esas cosas con las que algunos hemos crecido viéndolas en las pantallas de los cines, como campos de fuerza, invisibilidad, fáseres, teletransporte, naves estelares, ovnis, universos paralelos, viajes en el tiempo, etc... y da su opinión sobre la posibilidad futura que tienen de llegar a ser realidad. Para opinar, lo que hace es explicar (de una forma muy amena y entretenida, que para algo presenta programas de radio y televisión, no sólo da clases en la universidad de Nueva York) las leyes físicas en las que se basarían esos posibles avances y las posibles leyes físicas que violarían.

Son 349 páginas que casi se podrían leer en una tarde, pero que merece la pena leerse en mas y disfrutar de las argumentaciones a favor y en contra de los posibles avances futuros (y realmente habla de gran cantidad de ellos). Por resumir, totalmente recomendable y una lectura muy fácil (como suele ser habitual en sus libros).

Copio un trocito, que si bien no es de él, lo pone como comienzo del libro, y son unas leyes que siempre me han gustado mucho:
"I. Cuando un científico distinguido pero anciano afirma que algo es posible, es casi seguro que tiene razón. Cuando afirma que algo es imposible, es muy probable que esté equivocado.
II. La única manera de descubrir los límites de lo posible es aventurarse un poco más allá de ellos en lo imposible.
III. Cualquier tecnología suficientemente avanzada es indistinguible de la magia.
(Las tres leyes de Arthur C. Clarke)."

Clasificación:
Facilidad de lectura: 1
Opinión: 5 (repito, un libro muy entretenido)

jueves, 7 de julio de 2011

Incertidumbre




















Escrito por David Lindley y editado por  Editorial Ariel en 2008

Es un libro que detalla el nacimiento de la era cuántica en la física moderna. Esa época en la que los físicos del tamaño de Heisenberg, Bohr, Schröedinger, Einstein, Sommerfeld, Dirac, Planck, Pauli ... se volvían locos tratando de dar explicaciones a los resultados, tanto experimentales, como teóricos con los que se iban encontrando.

Está escrito de una forma que es entendible por cualquier persona que sepa leer y mezcla de una forma fácil y amena, los conceptos con las vidas de las personas que los desarrollaron. Habla, como otros libros que ya he comentado antes, de las reuniones de Solvay, del espíritu de Copenhague, del experimento EPR, de las cartas y conversaciones entre los distintos físicos que intervinieron en el desarrollo de la nueva física de la incertidumbre. De los sentimientos encontrados de muchos de ellos que creían que el Universo era de una forma y sin embargo las ecuaciones que desarrollaban les decían que era de otra. También trata de forma especial, la figura de Heisenbreg, que siempre es un poco compleja, no tanto por temas físico-matemáticos, sino por temas políticos de la época que le tocó vivir.

Son sólo 230 páginas de una letra muy cómoda de leer, y está redactado de una forma fluida y ordenada, lo cual, teniendo en cuenta el tema del que trata, no es tan fácil.

Copio un párrafo:
"Pero parece muy poco probable, a estas alturas de la partida, que en una teoría cuántica de la gravedad la incertidumbre desapareciera. Todas las pruebas apuntan a que su presencia va a perdurar. No hay vuelta atrás a las viejos tiempos del determinismo absoluto, cuando, tal y como esperaba el marqués de Laplace, el conocimiento del presente comportaría el conocimiento completo del pasado y el futuro".

Clasificación:
Facilidad de lectura: 1
Opinión: 4 ó 5, aún estoy con la incertidumbre encima.

miércoles, 15 de junio de 2011

La saga de los números















Escrito por Antonio Córdoba Barba y editado por Editorial Crítica, nuevamente en su colección Drakontos en 2006.

Un libro simplemente espectacular a nivel de repaso de conocimientos matemáticos básicos (que no es lo mismo que sencillos) y no tan básicos (que siguen sin ser sencillos). Es un libro que no recomiendo a aquellas personas que no hayan pasado de sumar y restar a lo largo de su vida, ya que, si bien el comienzo es sencillo, las cosas se van complicando según avanzan los capítulos.

Hace un repaso a prácticamente todas las matemáticas básicas que luego se usarán en la carrera para desarrollar otros tipos de matemáticas no tan básicas. En este punto, me gustaría recordar la frase de un matemático que decía que los conceptos básicos del análisis matemático son tan sutiles que “uno no los llega a comprender nunca, simplemente se acostumbra a ellos". Lo que quiero decir con esto es que, no por ser conceptos básicos dejan de ser complejos. Es más, algunos de los conceptos que se tratan en este libro, en mi opinión, son conceptos matemáticos con los que se llega a trabajar sin estar totalmente convencido de la veracidad de los mismos (por ejemplo, que la cardinalidad de los "números naturales" sea igual a la de los "números enteros" es algo que, por mucha aplicación biyectiva que se establezca entre ellos no termina de cuadrar en nuestro subconsciente).

Comienza con una introducción en la que comenta un poco todo lo que se va a ver en los siguientes capítulos y en ella mezcla trozos de poesía y de literatura, lo cual hace de la introducción algo realmente agradable. Luego empieza a meterse en faena con conjuntos, funciones, números naturales, enteros, racionales, reales, complejos, ordinales, cardinales y álgebras (siguiendo el orden de los capítulos).

La estructura del libro, según vamos avanzando por él, se va pareciendo cada vez mas a un libro de estudio, con las típicas definiciones, teoremas, lemas, corolarios y demostraciones, pero están muy bien elegidas, para hacer un repaso bastante conseguido, en el que se parte de lo mas sencillo, como puede ser numerar objetos y empezar a contar, para terminar hablando de conjuntos de Cantor, de lenguajes formales, de números trascendentes, computables, cuaterniones, etc ... entrando en alguna materia de la que tengo que reconocer que yo, personalmente, no supe nada hasta llegar a la universidad.

Tiene una página nada más terminar el libro con una colección de símbolos de los mas frecuentes que se usan en matemáticas, que merecería la pena que todo el mundo supiese leer, porque les haría más fácil, al menos, leer los enunciados de cualquier tema científico sin tener que recurrir a que alguien le traduzca los símbolos a palabras (no quiero decir que con saberse esos símbolos sepan lo que significan los enunciados, pero sí que sabrán leerlos).

Por resumir, un libro muy bueno a la hora de dar un repaso de 285 páginas a las matemáticas elementales (y no tan elementales), pero que hay que leer con calma y sin prisa (esta vez no vale con sólo una tarde).

Como siempre, copio un trocito:
"Puede decirse que hacia comienzo del siglo XIX la mayoría de los matemáticos creía que una función continua tenía que ser diferenciable excepto, quizás, en unos pocos puntos, y que toda superficie habría de tener un plano tangente. Que todo esto resultara ser falso produjo un gran interés, pero también sorpresa, e incluso aprensión, entre los matemáticos de finales de ese siglo, como atestiguan los comentarios de Hermite: "Esa plaga odiosa de funciones continuas que carecen de derivadas en todos los puntos". Y de Poincaré: "Hemos visto una multitud de ejemplos cuyo único propósito es parecerse lo menos posible a funciones decentes y útiles"".

Clasificación:
Facilidad de lectura: 4 (no por la dificultad, sino porque está estructurado casi como un libro de texto).
Opinión: 4 (muy buen repaso de conocimientos olvidados).

martes, 14 de junio de 2011

Qué significa todo eso




















Escrito por Richard P. Feynman y editado por Crítica S.L. dentro de su colección Drakontos en 1999.

No es un libro típico, sino que es una recopilación de las tres conferencias nocturnas que impartió en 1963 en la Universidad de Washington (tituladas originariamente: "This unscientific age", "Science and human values" y "Science and man´s future").

Es un libro que cualquiera va a poder leerse en una tarde tranquila (o dos), sin prisas y disfrutando de la facilidad de lectura de sus 135 páginas con una letra muy cómoda para la vista. En él, se habla de la política, la economía, la religión, las creencias (estilo ovnis, curaciones milagrosas,...) y su relación con la ciencia, o mejor dicho, el punto de vista que sobre ellas tiene uno de los mejores físicos de todos los tiempos. En definitiva, un libro cortito, pero que hace que nos replanteemos muchos de los pensamientos que damos por hecho que son así porque deben serlo, cuando realmente nada obliga a que sean así, por ejemplo nos plantea los problemas típicos de las muestras en estadística a partir de las cuales muchos investigadores obtienen conclusiones que nos intentan hacer ver como reales, cuando no lo son tanto.

Recomendado para una lectura rápida y sin muchos quebraderos de cabeza. Eso sí, tengo que reconocer que tengo debilidad por este hombre y todo lo que me he leído de él hasta la fecha me ha parecido estupendo. Copio un trocito, que por estas fechas además viene bastante al caso:

"Ningún gobierno tiene el derecho a decidir sobre la verdad de los principios científicos, ni a prescribir en ningún modo el carácter de las cuestiones investigadas. Ni tampoco puede un gobierno determinar el valor estético de las creaciones artísticas, ni limitar las formas de expresión artística o literaria. Ni debería pronunciarse sobre la validez de las doctrinas económicas, históricas, religiosas o filosóficas. En lugar de ello, tiene el deber para con sus ciudadanos de mantener la libertad, de dejar que aquellos ciudadanos contribuyan a la posterior aventura y al desarrollo de la especie humana".

Clasificación:
Facilidad de lectura: 1
Opinión: 4 (no es un libro típico de divulgación científica).