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miércoles, 16 de agosto de 2023

El planeta privilegiado











Escrito por Guillermo González y por Jay W. Richards y publicado por Ediciones Palabra en el 2006.

A los autores no lo conocía de nada, pero en el libro se podía ver que uno es profesor adjunto de Astronomía y Física en la Iowa State University y otro es vicepresidente del Discovery Institute de Seattle (graduado en filosofía y teología en la Universidad de Princeton), lo cual para hablar de lo que reza el subtítulo: "Cómo nuestro lugar en el cosmos está diseñado para el descubrimiento", pues resulta más que suficiente; si bien ya podemos intuir que nos enfrentamos a un tipo de opiniones que, de antemano, pueden ser poco científicas.

Pero la verdad es que al final las opiniones han sido bastante científicas, y todo lo que comentan en el libro lo explican de una forma correcta. Otra cosa es que, puesto que hablamos del origen del Universo y de nuestra posición en él y de las condiciones para la vida tecnológica en un planeta (no sólo vida), pues nos enfrentamos con múltiples teorías que, de momento, no pueden ser ni confirmadas ni refutadas.

Tiene un aire, y va en una línea parecida, al libro de Martin Rees "Seis números nada más" que ya comenté hace un tiempo. Lo que tratan es de dar un enfoque distinto y explicar de forma científica que los ajustes en todas las condiciones para que estemos nosotros aquí, haciéndonos preguntas (principio antrópico al margen) son demasiado finos para que se hayan producido por azar. Intentan que nos demos cuenta de que el principio de Copérnico ("la Tierra no ocupa un lugar privilegiado en el Universo") no es del todo correcto ya que estamos en una situación excepcional por nuestra situación al lado de un Sol particular, en un extremo de una galaxia, en un tiempo particular. En palabras de Dembski: "nuestro universo y nuestro lugar y tiempo, aparecen especificados para hacer posible el más complejo entre los fenómenos empíricos, una civilización tecnológica". Intentan también encontrar una correlación entre la habitabilidad de un planeta y la capacidad para la mensurabilidad (y la investigación científica).

Para explicar esto, hablan, como no podía ser de otra forma, de temas habituales, como el big bang, la relatividad, la expansión del universo (Hubble), la evolución biológica, la forma en la que producen energía los distintos tipos de estrellas, pero también de algunos otros asuntos menos conocidos, como que si la Tierra no tuviese a la Luna no estaríamos aquí, el acontecimiento de Laschamp (una debilidad temporal del campo magnético de la Tierra que ocurrió, aproximadamente, hace cuarenta mil años), los sucesos K/T (como el que extermino a los dinosaurios), que se supone que ocurren cada cincuenta o cien millones de años, los diagramas de Hertzstrung/Russell, la paradoja de Olbres ("¿por qué es oscuro el cielo nocturno?"), la ecuación de Drake (tiene un apéndice dedicado a ella), la panspermia (tiene otro apéndice en exclusiva). etc, ...

Y también hay anécdotas y temas más sencillos, como una frase de Landau: "Los cosmólogos se equivocan a menudo, pero nunca dudan". Resumiendo, 387 páginas que se leen sin complicaciones técnicas, aunque algunas partes sean un poco reiterativas (en mi opinión) y con una serie de fotografías centrales muy buenas.

Como siempre, copio un trocito:

"No obstante, se puede argumentar todavía que las serie de ideas que Copérnico inició son sugerentes. Olvidemos los mitos y el embrollo sobre el "centro del Universo". El descubrimiento de otros planetas, siendo la Tierra uno de ellos, la vista de satélites orbitando mucho de esos planetas, la comprobación de que el Sol es uno de los cientos de miles de millones de estrellas de la Vía Láctea, que es una de las cientos de miles de millones de galaxias en un universo realmente amplio y antiguo, difícilmente son triviales. Algo en el cuadro global , incluso sin falsos estereotipos, nos deja con un agudo sentido de insignificancia y aislamiento. No refuta la idea de que poseemos un lugar especial en el cosmos, pero parece pesar en contra".

Clasificación:

Facilidad de lectura: 1

Opinión: 3 (está bien ver opiniones que difieren de la línea habitual).

martes, 16 de junio de 2020

Universos paralelos




















Escrito por Michio Kaku y publicado por Ediciones Atalanta en 2008 (el original es del 2005).

Del autor ya he comentado otros libros con anterioridad: 1, 2, 3, 4, y 5. Vamos, que ya lo conocía. Es un gran divulgador científico (con programas en la televisión y en la radio, no sólo con libros) y suele escribir de forma muy sencilla para que lo entienda todo el mundo. Por si a alguno no le suena, sólo diré que es un físico teórico (especialista en teoría de cuerdas) y que ha sido profesor visitante en el Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Princeton.

En este libro hace un recorrido por las ramas más actuales de la cosmología, llegando hasta los límites de la misma y especulando con los posibles futuros de nuestro universo (siempre dentro de lo que se supone que es el espíritu científico, sin pasarse y con una base científica adecuada).

Empieza el libro casi, casi, cuando según Lev Landau: "los cosmólogos se equivocan a menudo pero nunca dudan" (eran los años en los que "hay especulación, después más especulación y después está la cosmología"). Comenta que los "Principia" de Newton se publicaron gracias a Edmund Halley, un rico astrónomo aficionado (sí, el del cometa). Y menciona las diferentes paradojas, como la de Bentley y la de Olbers, y las provocadas por la relatividad, como la de Lorenz-FitzGerald, así como las dificultades con que se fueron encontrando los físicos mientras desarrollaban nuestro actual sistema de "creencias cosmológicas" (como el problema del monopolo, del universo plano y el del horizonte). Habla de los puentes Einstein-Rosen y especula un poco con su posible utilización como vía para los viajes en el tiempo (menciona la paradoja de Fermi y comenta que, quizá, la razón por la que no nos acechan los turistas del futuro es que el tiempo más antiguo al que pueden volver es el momento en el que se creó la máquina del tiempo). Menciona la ecuación de Wheeler-DeWitt, la ecuación de Poisson-Laplace, habla de los distintos tipos de civilizaciones según el consumo de energía (que ya menciona en algún otro libro suyo), de la inflación,  del multiverso, de la teoría de cuerdas (y de las p-branas). Narra el comienzo de la teoría de cuerdas y su relación con la función Beta de Euler y como está relacionándose la moderna teoría de cuerdas (M) con la fuerza de la gravedad en búsqueda de una teoría del Todo (a este respecto menciona una frase de Ken Crowell: "siempre que la inteligencia de la gente aumente con mayor rapidez que el brillo del Sol, la Tierra prosperará").

Nuevamente aparece mencionada la serie de libros de "La guía del autoestopista galáctico" y menciona el motor de impulso de improbabilidad absoluta (como curiosidad), también menciona el libro de Martin Rees: "Seis números nada más".

Resumiendo, un libro que el autor divide en tres partes, una primera en la que habla del Universo, una segunda en la que habla del Multiverso y una tercera en la que habla del Hiperespacio. Son 405 páginas más un glosario final (para la gente que se despista un poco). Se lee de forma muy rápida y como viene siendo habitual con este autor, está escrito de forma asequible para todo el mundo.

Como siempre, copio un trocito:
"Así pues, los postulados de la escuela de Copenhague de Bohr, hablando en términos generales, pueden resumirse del siguiente modo:
a. Toda la energía discurre en paquetes discretos llamados "cuantos" (el cuanto de luz, por ejemplo, es el fotón. Los cuantos de la interacción débil se llaman bosones W y Z, el cuanto de la interacción fuerte se llama gluón, y el cuanto de la gravedad se llama gravitón, algo que todavía no se ha visto en el laboratorio).
b. La materia está representada por partículas puntuales, pero la probabilidad de encontrarse la partícula la da una onda. La onda, a su vez, obedece a una ecuación de onda específica (como la ecuación de Schrödinger).
c. Antes de realizar una observación, un objeto existe en todos los estados posibles simultáneamente. Para determinar en qué estado está el objeto, tenemos que hacer una observación, que "colapsa" la función de onda, y el objeto entra en un estado definido. El acto de observación destruye la función de onda y entonces el objeto asume una realidad definida. La función de onda ha cumplido su propósito: nos ha dado la probabilidad precisa de encontrar el objeto en este estado particular".

Clasificación:
Facilidad de lectura: 1-2
Opinión: 4-5

jueves, 14 de mayo de 2020

Seis números nada más








ε











Escrito por Martin Rees y publicado por editorial Debate en 2001 (el original es del 2000).

Del autor, indicar que ya he comentado otro libro suyo con anterioridad: éste.

Actualmente es profesor emérito de cosmología y astrofísica en la Universidad de Cambridge, y con eso, más la cantidad de libros en los que le mencionan (para bien), y que encima este libro está entre los que recomienda Stephen Hawking al final del libro comentado justo antes que éste, pues no me quedaba más remedio que leerlo.

A pesar de que no tiene demasiados años el libro, hay que tener en cuenta los descubrimientos posteriores, aunque coinciden bastante con la opinión del autor sobre lo que va a ir pasando en los próximos años (ahora pasados).

El libro nos introduce en el por qué de la organización (a nivel físico) del universo (o multiverso) en el que vivimos, e intenta, principio antrópico al margen (o casi al margen, que es muy difícil deshacerse de él al estudiar temas como los aparentes ajustes de muchas variables (números) que harían la vida imposible si fuesen "un poco" diferentes), explicarnos las curiosidades que se dan en varias (en este caso seis) proporciones que hacen que podamos preguntarnos por qué tienen ese valor y no otro, porque si tuviesen otro no podríamos preguntarnos el por qué (y otra vez el principio antrópico).

En las páginas 12 y 13 nos pone delante los seis números de los que va a tratar el libro, que determinan características claves de nuestro universo: cómo se expande, si es posible la formación de planetas, estrellas y galaxias y si puede darse una química propicia para la evolución, y que son los siguientes:

  • El número N, que representa la relación que existe entre la fuerza que mantiene unidos los átomos y la fuerza de la gravedad que hay entre ellos (que es 10 elevado a la 36) y que indica la debilidad de la gravedad a escala cuántica.
  • El número ε, que es 0.007 y que mide la eficacia nuclear o el porcentaje de masa que se convierte en energía en la fusión nuclear del hidrógeno en helio.
  • El número Ω, que es la relación entre la densidad existente en la actualidad y la densidad crítica
  • El número λ, que es la constante cosmológica (aquel famoso "error" de Einstein).
  • El número Q, que mide la amplitud de las irregularidades iniciales (y que es aproximadamente 10 a la menos 5).
  • El número D, que son las dimensiones espaciales en las que está nuestro universo, que son tres (dimensiones espaciales no enrolladas).
Obviamente, para hablarnos de ellos, nos introduce en la teoría de la gravedad, la teoría de la relatividad, la teoría cuántica, el Big Bang, la inflación (Alan Guth), las teorías de cuerdas, ... , en fin, lo normal si se quieren poner las cosas un poco en contexto. Va modificando un poco hacia arriba o un poco hacia abajo los valores de cada uno de los seis números y observa los resultados que tendrían esas modificaciones en nuestro universo (ya adelanto que ninguno bueno para nosotros).

Menciona una frase muy buena de Plank que ya comenté en otra ocasión que es que él afirmaba que las teorías nunca se abandonan hasta que mueren los que las han defendido, y añadía que la ciencia avanza funeral a funeral. También tiene detalles graciosos, como una definición de telescopio (de Ambrose Bierce) que dice: "dispositivo relacionado con el ojo de manera similar a como el teléfono lo está con el oído; ambos permiten que objetos distantes nos atormenten con una multitud de innecesarios detalles." Pero al margen de cosas graciosas, da multitud de datos e información sobre los procesos físicos que rigen el universo y hay una gráfica muy buena en la página 174 sobre las etapas claves de la expansión del universo.

Resumiendo, 231 páginas que se leen de forma muy tranquila y en las que creo recordar que no hay ni una sola fórmula (quitando la famosa de Einstein), lo cual es muy curioso cuando se habla de números.

Como siempre, copio un trocito:
"Pero si λ no es cero, la repulsión cósmica hará que las galaxias se distancien entre sí a una velocidad creciente. Como su desplazamiento al rojo aumentará en vez de disminuir, desaparecerán de nuestra visión aún más rápidamente. Nuestro campo de visión estará limitado por un horizonte similar a una versión invertida del horizonte existente alrededor de un agujero negro. Cuando un objeto cae a un agujero negro, va acelerando, aumentando cada vez más su desplazamiento al rojo y desapareciendo de la vista al acercarse a la "superficie". Una galaxia en un universo dominado por λ se alejaría de nosotros acelerando, aproximándose cada vez más a la velocidad de la luz al acercarse al horizonte. En tiempos remotos no podríamos observar más allá de lo que lo hacemos ahora. Exceptuando Andrómeda y las pequeñas galaxias unidas gravitatoriamente en nuestro grupo local, todas las galaxias estarían condenadas a desaparecer de nuestra vista. Su futuro lejano estaría más allá de nuestro horizonte, tan inaccesible para nosotros como el interior de un agujero negro. Nuestro espacio extragaláctico se iría vaciando de manera exponencial al avanzar la eternidad."

Clasificación:
Facilidad de lectura: 1-2 (hay una pequeña dificultad al principio en entender la definición de alguno de los números).
Opinión: 4 (muy bueno y escrito de forma muy sencilla).

jueves, 24 de marzo de 2011

Nuestra hora final













Escrito por Martin Rees y editado por Editorial Crítica (dentro de la colección Drakontos).

No es un libro de divulgación científica al uso, pero es un libro que nos da una visión distinta de lo que podría ser el fin del mundo tal y como lo conocemos hoy en día. Nos habla de las posibilidades del impacto de un gran asteroide, de supererupciones, del calentamiento global, de la superpoblación, de bioamenazas, de tecnoirracionalidad, de la peligrosidad de ciertos experimentos (y de si realmente merece la pena llevarlos a cabo), de si se debe o no frenar el avance de la ciencia, de la posibilidad de vida extraterrestre, de los viajes espaciales ... en fin de muchas cosas interesantes cuando las cuenta un astrofísico que da clase en Cambridge, con sólidos conocimientos de lo que habla y no un charlatán cualquiera.

Es un libro entretenido y cortito, sólo 208 páginas con un formato de letra muy cómodo de leer. Merece la pena leerlo aunque sólo sea por ver las cosas desde una perspectiva distinta (y enterarse de los que son los strangelets).

Copio un trocito:
"La primera vez que tuve conocimiento del argumento apocalíptico de Carter, me recordó el sólido comentario de George Orwell en un contexto distinto: "Hay que ser un auténtico intelectual para creer en eso; ninguna persona normal sería tan estúpida""

Clasificación:
Facilidad de lectura: 1
Opinión: 4 (pero repito, no es un libro de divulgación científica típico).