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jueves, 24 de abril de 2025

La conferencia perdida de Feynman








Escrito por David L. Goodstein y Judith R. Goodstein y publicado por Tusquets Editores, dentro de la colección Metatemas en 1999, aunque yo tengo una segunda edición del 2008 (el original es de 1996).

Esta vez a los escritores no les conocía, pero en principio no era algo necesario, ya que el tema del libro era una conferencia que impartió Richard P. Feynman en 1964 sobre el  movimiento de los planetas, y a Feynman sí que lo conozco. De hecho he comentado unos cuantos libros sobre él, y algunos directamente suyos. Aún así, uno de los autores es un físico del Caltech y la otra es una historiadora de la ciencia, así que muy mal tenían que hacerlo para que el libro no estuviese a la altura. Y, efectivamente, tal y como sospechaba, el libro está a la altura que tenía que estar.

El libro, como el título indica, versa sobre la conferencia de 1964 de Feynman: "El movimiento de los planetas alrededor del Sol". El motivo del libro es que de esta conferencia se conservan muy pocos datos sobre el desarrollo de las demostraciones (no hay prácticamente ninguna foto de la pizarra, cosa bastante rara) y dado que el tema era curioso y original, no era nada fácil desarrollarlo con los datos que se tenían, así que estas dos personas se lo han tenido que trabajar un buen rato (como ellos mismos indican en el prefacio) para lograr darle un sentido a las demostraciones matemáticas y físicas de la conferencia

Por entrar un poco más en detalle sobre la conferencia, diré, copiando textualmente: "casi trescientos años después (de Newton), el físico Richard Feynman, al parecer sólo para entretenerse, quiso demostrar por su cuenta la ley kepleriana de las elipses sin recurrir a matemáticas más avanzadas que la geometría plana elemental. Cuando se le pidió en marzo de 1964 que diera una charla como profesor invitado a los alumnos del primer curso en Caltech, decidió basarla en dicha demostración geométrica". Tengo que decir, dándole la razón tanto a los autores del libro como a Feynman que: ""elemental" no quiere decir fácil de entender. "Elemental" significa que para comprenderlo se necesitan muy pocos conocimientos previos, además de una cantidad infinita de inteligencia". Es decir, las matemáticas que usa son muy simples, no de nivel universitario, pero están llenas de lo que se suelen llamar ideas felices (vamos, de inteligencia).

El libro son sólo 191 páginas, casi todas. dedicadas a que entendamos la conferencia, que empieza en la página 155. Merece la pena leerlo, aunque sólo sea para refrescar ideas de geometría básica y de cómo se llegó al desarrollo de las leyes de Newton. Por resumir, un libro muy recomendable.

Como siempre, copio un trocito:

"Es notorio que Isaac Newton dijo que "si he alcanzado a ver tan lejos es porque me subí a hombros de gigantes". Los gigantes fueron Copérnico, Brahe, Kepler, Galileo y Descartes. Antes de Newton no habia más que la confusión producida por el hundimiento de la concepción aristotélica del mundo y ningún indicio sobre cómo llenar el vació que había dejado. Los gigantes de Newton pusieron algunos ladrillos o parte de los andamios, pero la forma y estructura del nuevo edificio no eran visibles aún. (Descartes creyó verlo, pero se equivocó.) Entonces llegó Newton y el mundo, de repente, estuvo otra vez en orden y se hizo previsible y comprensible."

Clasificación:

Facilidad de lectura: 2-3 (se lee muy bien, pero cuando hacen las explicaciones matemáticas, hay que seguirlas con cuidado),

Opinión: 4-5

miércoles, 18 de mayo de 2022

Seis piezas fáciles

 

Escrito por Richard P. Feynman y publicado por Editorial Crítica dentro de la colección Drakontos de bolsillo (al menos el libro que tengo yo) en el 2007 (la edición que tengo en mis manos, hay otras anteriores desde el 2002, y el original se corresponde nada más y nada menos que al año 1963).

Del autor no voy a decir nada, que ya lo he dicho todo en bastantes entradas anteriores, Para mi es uno de los grandes del siglo XX, aunque reconozco que no soy objetivo porque le tengo mucho cariño al personaje.

El libro que tengo cuenta con una introducción de Paul Davies, del cual sorprendentemente no he comentado nunca ningún libro (me lo apunto para intentar hacerme con alguno de ellos, que bastantes tienen muy buena pinta) y dos prefacios (muy cortitos, uno de David L. Goodstein y Gerry Neugebauer y otro de Feynman.

Sobre el libro, lo mejor que puedo hacer  para explicar de qué trata es copiar directamente un párrafo de la contraportada: "Este libro que reúne las partes menos técnicas de un curso introductorio para los estudiantes del Instituto Tecnológico de California, sirve a la vez como una introducción a la física para los no científicos y como una introducción al propio Feynman" y por añadir algo y que quede aún más claro, decir que estas seis lecciones se han sacado del gran clásico "Lectures on Physics" (que es todo un clásico, pero con un nivel más técnico).

Para comentar de qué va el libro, voy a enumerar los seis capítulos y así quedará mucho más claro: "Átomos en movimiento", "Física básica", "La relación de la física con las otras ciencias", "La conservación de la energía", "La teoría de la gravitación" y "Comportamiento cuántico".

Con eso yo creo que queda muy claro. Está escrito de forma bastante sencilla y que se entiende muy bien (aunque haya algunas partes con fórmulas). Puesto que hace un repaso por casi toda la física (aunque no entra en detalles porque insiste en que los detalles se irán viendo en capítulos posteriores), habla de casi todas las cosas normales en estos casos, como el principio de incertidumbre de Heisenberg, la constante de estructura fina (el famoso 137), la conservación de la energía ("Establece que hay una cierta magnitud, que llamamos energía, que no cambia en los múltiples cambios que que sufre la naturaleza. Esta es una idea muy abstracta, porque es un principio matemático; dice que hay una magnitud numérica que no cambia cuando algo sucede"), las tres leyes de Kepler, el principio de inercia de Galileo, el experimento de Cavendish para medir el valor de G, y de muchas otras cosas ya conocidas o no, como el epitafio de Stevinus (aunque no entra en su demostración). También dice una cosa muy curiosa sobre las matemáticas (que yo no había pensado así nunca): "La matemática no es una ciencia desde nuestro punto de vista, en el sentido de que no es una ciencia natural. La prueba de su validez no es el experimento".

Resumiendo, que realmente son seis piezas fáciles (los detalles complicados se quedan para capítulos posteriores de sus Lectures), en 173 páginas divididas en las introducciones ya comentadas y seis capítulos, que se pueden leer de uno en uno de forma muy relajada. Un libro que merece la pena y que además es un clásico del que una vez leído podremos opinar con algo de fundamento.

Como siempre, copio un trocito:

"Nos gustaría resaltar una diferencia muy importante entre la mecánica clásica y la cuántica. Hemos estado hablando de la posibilidad de que un electrón llegue en una circunstancia dada. Hemos dado por hecho que en nuestro montaje experimental (o incluso en el mejor montaje posible) sería imposible predecir exactamente lo que sucedería. ¡Sólo podemos predecir las posibilidades! Esto significaría, si fuera cierto, que la física ha abandonado el problema de tratar de predecir exactamente lo que sucederá en una circunstancia definida. ¡Sí! La física ha abandonado. No sabemos cómo predecir lo que sucedería en una circunstancia dada., y ahora, creemos que es imposible, que lo único que puede predecirse es la probabilidad de sucesos diferentes. Hay que reconocer que esto es un retroceso en nuestro ideal primario de comprender la naturaleza. Quizá sea un paso atrás, pero nadie ha visto la forma de vitarlo".

Clasificación:

Facilidad de lectura: 2 (hay un par de fórmulas).

Opinión: 4-5 (un clásico de los que hay que leer).

lunes, 15 de noviembre de 2021

¿Está usted de broma, Sr. Feynman?











Escrito por Richard P. Feynman y publicado el original en 1997, aunque la versión que yo me he leído es la tercera edición publicada en 2018 por Alianza editorial.

La versión que tengo es una recopilación llevada a cabo por Ralph Leighton, con un prólogo de Bill Gates; que es la misma que la de la foto. Forma parte de los tres libros que me han regalado este año y que me estoy leyendo seguidos (al anterior, éste y el siguiente que me estoy leyendo ahora).

Del autor creo que no puedo decir mucho más que lo que dicen en el link que he puesto, pero, por si acaso hay algún despistado, diré que es uno de los mejores físicos de todos los tiempos y, además, todo un personaje (llegando a "salir" incluso en la serie The Big Bang Theory más de una vez, incluyendo cuando queman su famosa furgoneta).

El libro no es de divulgación científica. Es más bien del estilo de otro que comenté con anterioridad (éste) en el que lo que hay son anécdotas contadas en primera persona de algunas de las cosas que le pasaron a lo largo de muchos años, y contadas desde su punto de vista, que siempre resulta curioso. Antes de seguir con el libro, tengo que decir que yo le cogí un especial cariño al personaje (a él no, que no llegué a conocerlo) a través de un libro de Leonard Mlodinow que se llama "El arcoíris de Feynman" y que merece la pena leerlo. De hecho, Feynman cuenta en este libro una anécdota muy parecida a una que cuenta Mlodinow en el suyo sobre lo que esperan de ti los demás y lo que te hace sentir eso.

También tengo que recomendar (para los que sepan algo de inglés, no hace falta que sean bilingües) y que quieran algo con más nivel técnico, que le echen un vistazo a los vídeos sobre sus famosas Lectures on Physics (o si lo prefieren que le echen un vistazo al libro, también en inglés).

Sobre este libro es muy difícil comentar nada en particular, porque son multitud de anécdotas contadas de forma muy ocurrente y en las que se habla de muchos temas distintos (algunos militares, algunos burocráticos, otros docentes, otros de investigación, ...) llegando a hablar incluso del Códice de Dresde. Ante esta dificultad, y en lugar de hacer como siempre y copiar sólo un trocito, voy a copiar un par de comentarios suyos para que os podáis hacer una idea de las cosas que se tratan y cómo las trata, no sin antes decir que era una persona bastante modesta que no se tenía a sí mismo como muy espabilado (aunque lo fuese): 

"Bohr le comentó a su hijo: "¿Te acuerdas del nombre de aquel tipo insignificante que estaba en el rincón? Es el único que no me tiene miedo, y el único que me dirá si lo que he pensado es una bobada. Así que la próxima vez, cuando tengamos la necesidad de analizar ideas, no podemos hacerlo con esos que no hacen más que decir sí, sí, Dr. Bhor. Echa mano del chico ese, y hablaremos primero con él".

Siempre he sido torpe en ese aspecto, Nunca he tenido conciencia de con quién estaba hablando. Siempre he estado preocupado por la física. Si la idea me parecía una porquería, sin el menor tacto decía que era una porquería. Y si me parecía buena, decía que era buena. Sencillo. Siempre he vivido de ese modo. Es bonito, es agradable, si se puede hacer. He tenido en mi vida la suerte de poder hacerlo"

"Lo verdaderamente importante no son los bienes, sino la capacidad científica, técnica y económica necesarias para crear bienes" (a ver si algún político capta la idea).

"Quisiera añadir algo que no es esencial para la ciencia, pero de lo que yo sí estoy convencido, y es que no se debe engañar a los legos cuando uno habla como científico". Sobre la honestidad de los científicos habla bastante refiriéndose a resultados experimentales y cómo deben entenderse.

"Había en esa conferencia un montón de tontos, de tontos pedantes, y los tontos pedantes me crispan. Los tontos corrientes no tienen nada de malo; se les puede hablar, se les puede ayudar a salir de su situación. Pero a los tontos pedantes, a esos tíos que son imbéciles y que se dedican a disimularlo a base de impresionar a la gente haciéndoles ver lo maravillosos que son mediante simple palabrería... ¡A esos no puedo aguantarlos! Un tonto ordinario no es un estafador; un tonto ordinario no es más que eso, un tonto. Y ya está. ¡Pero un tonto deshonesto es algo terrible! Y eso es lo que me encontré en la conferencia, un montón de tontos presuntuosos que me sacaron de mis casillas. No estoy dispuesto a dejarme enojar de ese modo nunca más, así que no volveré a participar en conferencias interdisciplinares jamás."

Por resumir, un libro de 408 páginas con mucho sentido del humor, que se leen de un tirón si se tiene tiempo y sino, con total relajación, que son anécdotas que no están demasiado relacionadas unas con otras (aunque sí que lo están un poco y por eso están detalladas en cinco capítulos distintos).

Clasificación:

Facilidad de lectura: 1

Opinión: 4 (para la gente que le interesen las opiniones de este genio de la física, pero no es un libro de divulgación científica al uso).

sábado, 3 de marzo de 2018

Las dudas de la física del siglo XXI




















Escrito por Lee Smolin y publicado por Editorial Crítica en la colección Drakontos en 2007 (el original es del 2006).

El autor, que ya mencioné cuando comenté otro libro, "La teoría perfecta", es doctor en física por la Universidad de Harvard y trabaja en el Perimeter Institute de Física Teórica desde el 2001. Datos suficientes para echar un vistazo al libro; al margen de que el subtitulo "¿es la teoría de cuerdas un callejón sin salida?" y la imagen de una cuerda a punto de romperse, hay que reconocer que llaman la atención.

Tengo que decirlo desde el principio, el libro me ha gustado bastante y está muy bien escrito, así que es un autor a tener en cuenta para futuros libros (o traducciones de libros, que tiene algunos sin traducir al español). El tema lo deja claro desde la portada y no duda en mojarse y dar su opinión de una forma contundente (lo cual me ha sorprendido gratamente). Divide el libro en cuatro partes (La revolución inacabada, Un breve historia de la teoría de cuerdas, Más allá de la teoría de cuerdas, Aprendiendo de la experiencia) y a través de ellas va desarrollando los conceptos necesarios para hacernos una idea de lo que es la teoría de cuerdas (él estuvo trabajando en ella a lo largo de una serie de años) y cómo está afectando su actual desarrollo a la física teórica y a los que trabajan en física teórica desde aproximaciones que no sean parte de la teoría de cuerdas. 

Comienza definiendo lo que él entiende como cinco grandes problemas sin resolver de la física teórica:
  1. Combinar la teoría de la relatividad general y la teoría cuántica en una única teoría que pueda afirmar ser una teoría completa de la naturaleza.
  2. Resolver los problemas de los fundamentos de la mecánica cuántica, sea haciendo que la teoría tenga sentido en su formulación actual, sea inventando una nueva teoría que tenga sentido.
  3. Determinar si las diversas partículas e interacciones pueden unificarse en una teoría que las explique a todas como la manifestación de una única entidad fundamental.
  4. Explicar cómo determina la naturaleza los valores de las constantes libres del modelo estándar de la física de partículas.
  5. Explicar la materia oscura y la energía oscura. O, si no existen, determinar en qué modo y por qué la gravedad se modifica a grandes escalas. Y, de manera más general, explicar por qué las constantes del modelo estándar de cosmología, entre ellas la energía oscura, tienen los valores que tienen.
A partir de estos problemas, se plantea cómo se están abordando los problemas hoy en día y si, quizá, deberían hacerse las cosas de otro modo (bueno, el quizá es mío, él lo tiene muy claro y lo dice sin ningún género de duda: "estos cinco problemas son los mismos desde hace treinta años"). Para que el lector pueda hacerse una idea de todo, comienza analizando la teoría de la relatividad (haciendo hincapié en algunos puntos cruciales, como que "la geometría del espacio no forma parte de las leyes de la naturaleza", "que no existe una manera preferida de medir el tiempo"), habla de la entropía de los agujeros negros (y de su descubrimiento por parte de Bekenstein, recientemente fallecido), de los descubrimientos de Hawking (por ejemplo, que si se añade energía o masa a un agujero negro, el agujero negro aumenta de tamaño y se enfría), de lo que son las partículas carentes de masa (partículas que nunca se encontraran en reposo, porque la masa es la medida de la energía de una partícula cuando no se mueve), de algunos de los problemas que se están encontrando las teorías actuales, como que los protones deberían ser inestables y desintegrarse en algún momento (cosa que aún no ha logrado observarse), de la ley de Milgrom, de las MOND, de la relatividad doblemente especial (DSR II), de la teoría twistor (de Penrose de la que ya hablé algo en otro comentario: éste), de la teoría de topos, de los octoniones, y por supuesto de todas las teorías de cuerdas existentes en la actualidad (actualidad a la fecha de publicación del libro, naturalmente).

El repaso de nombres que aparecen y de las teorías desarrolladas por ellos es tremendo, como por ejemplo, además de los citados anteriormente, Lisa Randall (he comentado varios libros suyos: éstos), Joao Magueijo (he comentado un libro suyo: éste), Alain Connes, Alexander Grothendieck, etc, ... y mientras va comentando las distintas teorías y enfoques que tienen los problemas y cómo se están tratando actualmente, entra a discutir sobre lo que es la ciencia y da algunos comentarios muy buenos, un par de ellos de Feyerabend: "la buena ciencia es cualquier cosa que, en un determinado momento de la historia, haga avanzar nuestro conocimiento. Y no te preocupes por cómo definir el progreso, cualquiera que sea la manera en que lo definas seguirá siendo cierto", otro de Feynman: "la ciencia es el escepticismo organizado respecto a la fiabilidad de la opinión de los expertos" (puse un vídeo muy bueno que habla de eso precisamente: éste) y comenta dos cosas que me parecen muy importantes y que siempre deberían tenerse en cuenta: "nadie puede predecir con certeza si un enfoque conducirá a un progreso definitivo o a años de trabajo malgastado" y "no crean la mayor parte de lo que oigan. Cuando un científico afirma haber conseguido algo importante, pidan que les enseñe las pruebas", porque eso es la investigación científica.

Hay multitud de comentarios que merecerían la pena escribirse en éste resumencillo, pero se haría muy largo al final. No obstante hay uno que me gustaría poner antes de terminar: "Si los matemáticos inventaron el concepto de demostración y lo convirtieron en el criterio para la convicción, es porque la intuición humana ha demostrado equivocarse muy a menudo y porque las conjeturas creídas por una gran mayoría, en ocasiones, resultan ser falsas".

En fin, que son 481 páginas que se leen de forma muy tranquila, sin demasiadas dificultades técnicas, pero con mucha información (pero mucha) sobre gran cantidad de temas (no sólo técnicos si no organizativos y universitarios). Me ha gustado y, los dos últimos párrafos hacen que te sientas identificado con el autor (salvando las distancias, claro).

Como siempre copio un trocito:
"Hoy en día, casi todos los que se han tomado en serio la gravedad cuántica comparten las ideas de Bronstein, aunque hayan tardado setenta años en hacerlo. Una de las razones de este retraso radica en que incluso las mentes brillantes de Bronstein o Solomon no pudieron esquivar la sinrazón de su época. Un año sepués de la publicación del artículo antes citado, Bronstein fue arrestado por el NKVD (Narodnyi Komissariat Vnutrennikh Del, la organización con funciones de la policía secreta y política y de servicio de inteligencia de la URSS, precursora del KGB) y ejecutado por un pelotón de fusilamiento el 18 de febrero de 1938. Solomon ingresó en la resistencia francesa y fue abatido por los alemanes el 23 de mayo de 1942. Sus ideas se perdieron para la historia. Yo he trabajado en el problema de la gravedad cuántica toda mi vida y sólo he sabido de su existencia cuando ya casi estaba acabando el libro".

Clasificación:
Facilidad de lectura: 1
Opinión: 4-5

lunes, 12 de febrero de 2018

Para entender a Einstein




















Escrita por Christophe Galfard y publicada por Blackie Books en 2017.

Del autor ya comenté un libro con anterioridad ("El universo en tu mano") y, puesto que no ha pasado demasiado tiempo, no ha cambiado nada; sigue siendo doctor en física por la Universidad de Cambridge (bajo la tutela de Stephen Hawking) y sigue siendo uno de los grandes divulgadores científicos de Francia. Este libro, al igual que el anterior, sólo tiene una fórmula (E=mc2), pero es que esta vez, está dedicado a ella. Tal y como reza el subtítulo: "una emocionante aproximación a E=mc2", el libro es una muy buena introducción a lo que significa la fórmula y todas las consecuencias que vinieron tras ella.

Está muy bien estructurado en tres partes y las conclusiones. En la primera parte nos habla sobre la luz (sobre los estudios y experimentos para determinar su velocidad y en qué se desplaza). En la segunda parte sobre la teoría de los objetos en movimiento y los principios en los que se basó Einstein para obtener sus resultados, entre otros que, en el vacío, la luz se desplaza siempre a la misma velocidad. Y en la tercera sobre las consecuencias que se han extraído de la teoría de la relatividad (entre otras la existencia de antimateria y la energía atómica).

Es un libro que se lee estupendamente en menos de dos horas y que está muy bien explicado (como siempre sin entrar en desarrollar las ecuaciones de Maxwell, pero sí explicando qué son). Un libro muy recomendable ya que, y creo que esto no me lo puede discutir nadie, explica la fórmula más famosa de todos los tiempos, y además, lo hace de una forma muy sencilla. Totalmente recomendable. Son 89 páginas con un formato de letra que, los que vamos teniendo años, agradecemos. Definitivamente, a este autor le voy a poner entre mis autores favoritos (siempre que no quiera entrar en asuntos más técnicos).

Además de las conclusiones, añade una serie de libros recomendados, entre otros uno de Bill Bryson "Una breve historia de casi todo" (que no he leído y apuntaré entre los pendientes) y algunos otros, incluyendo el clásico "The Feynman Lectures on Physics", que tiene una versión online: "ésta" (aunque eso sí, cuidado que esto ya es una versión con dificultad técnica).

Como siempre, copio un trocito:
"Richard Feynman, uno de los grandes físicos que dio el siglo XX, cuya percepción de E=mc2 ha inspirado a generaciones de científicos, comparó en una ocasión el universo con una gran partida de ajedrez. De acuerdo con ese símil, la física teórica consiste en descubrir las reglas del juego. De momento hemos descubierto unas cuantas. No todas, desde luego, pero unas cuantas. Creo que podemos estar orgullosos. Por lo que sabemos somos la primera especie que lo ha conseguido (al menos en la Tierra)."

Clasificación:
Facilidad de lectura: 1
Opinión: 5 (perfectamente explicado y con una sencillez espectacular).

jueves, 13 de octubre de 2016

¡Ojalá lo supiera!


Escrito por Michelle Feynman y Carl Feynman en 2005 y editado, como no, por Editorial Crítica dentro de la colección Drakontos en 2006.

Bueno, antes de nada, tengo que hacer un pequeño matiz al "escrito" anterior. Realmente, tal y como reza el subtitulo del libro: "Las cartas de Richard P. Feynman", el libro podríamos decir que lo ha escrito Richard P. Feynman y lo han ordenado sus hijos, que han realizado un enorme esfuerzo para ordenar las innumerables cartas que recibió y contestó su padre a lo largo de su vida.

De Richard Feynman, poco puedo decir que no haya dicho ya a lo largo de mis comentarios anteriores, ya que sale mencionado en casi todos los libros (no en vano es/fue un de los más destacados físicos del siglo XX). Al margen de multitud de vídeos de sus conferencias en internet, también se pueden ver vídeos suyos en la BBC y se pueden leer en la web del Caltech sus famosas Lectures on Physics (no me ha quedado muy claro que haya edición en español de los tres libros, aunque sí que he visto que de dos al menos sí que hay). De él ya he comentado otros libros, como "Los caminos cuánticos", "El carácter de la ley física" y "Qué significa todo eso?".

El que no quiera leerse el libro pero le apetezca saber algo sobre la vida de este tremendo científico, puede echar un vistazo a un vídeo bastante bueno que circula en internet (no se si estará en español también, pero en inglés se entiende bastante bien), que es "éste".

El libro, tal y como se indica antes de abrirlo, son una colección de cartas, tanto recibidas como emitidas por Feynman a lo largo de su vida, y sirven para hacernos una buena idea de cómo era la persona, el personaje y todos los hechos que le rodearon. Hay que recalcar que algunas partes se pueden hacer un pelín largas (no en vano, el libro son 404 páginas de cartas, más seis apéndices con otras 48 páginas de entrevistas), pero están muy bien organizadas por años, por lo que se puede ir viendo la evolución del hombre detrás de ellas.

Yo reconozco que lo he disfrutado, pero también reconozco que tengo un sentimiento de admiración hacia este hombre que no logro explicar el por qué, pero está ahí, así que muy imparcial no voy a poder ser.

De casi todas las cartas se pueden sacar buenas ideas sobre múltiples temas, por ejemplo hay una carta a un antiguo alumno suyo (Koichi Mano) que habla sobre lo que es humilde y no en ciencia (muy buena), otras en las que hace bromas ingeniosas: "La respuesta es perfectamente clara a primera vista. El problema era que algunos pensaban que era perfectamente clara en un sentido, y otros pensaban que era perfectamente clara en el sentido contrario", otras en las que se mete con sigo mismo: "Sólo porque Feynman diga que él está a favor de la energía nuclear, eso no es en absoluto un argumento digno de prestar atención porque yo puedo decirle (pues lo sé) que Feynman no sabe realmente de lo que está hablando cuando habla de estas cosas. Él sabe de otras cosas (quizá)", aquí se nota su rechazo a la autoridad establecida (que también se puede notar en un vídeo que puse hace tiempo, éste), otras en las que demuestra que era humano y se despistaba también: "En una ocasión en que estábamos juntos, un jóven vino a explicarnos a ambos sus ideas sobre la superconductividad. Yo no entendía lo que el colega estaba diciendo, así que pensé que debía ser un absurdo (un mal hábito que tengo). Quedé sorprendido al oír que Onsager decía: "Sí, esa parece ser la solución al problema". ¿Quería decir que el enigma de la superconductividad estaba resuelto, y yo ni siquiera sabía lo que decía el joven? Supongo. Nunca he estado seguro; creo que el joven tal vez fuera Cooper.", aquí, la hija pone una nota en la que aclara que Cooper se llevó el premio Nobel por la teoría de la superconductividad (BCS por las iniciales de los tres que compartieron el premio Nobel). Hay alguna a un científico español (Blas Cabrera) en la que hablan del Squid y de el posible monopolo magnético. En otras cartas hace gala de un magnífico sentido del humor: " ... al parecer aún tengo un fallo funcional pues recuerdo que el suceso ocurrió el 25 de junio a las 19:33:24 mientras que su instrumento dice que ocurrió el 6 de junio a las 19:33:18. Los seis segundo no me preocupan, pues mis errores temporales ya tenían una desviación estándar de 10 segundos antes del accidente, pero el error de 19 días es una prueba de una grave discapacidad funcional (probablemente resultante del hematoma)." En fin, hay multitud de cartas (incluyendo una muy emotiva que le escribe a su primera mujer después de haber fallecido) y en una de las finales (aunque también habla del tema en otras anteriores) explica muy bien todo el asunto de la comisión del Challenger y de el general Kutyna.

No es un libro de divulgación científica al uso, pero para mi, ha merecido la pena leerlo. Quizás se pueda hacer un poco largo para alguien si lo lee del tirón, pero se pueden leer un par de cartas al día sin ningún problema ya que son independientes unas de otras.

Como siempre, copio un trocito:
Antes de copiarlo, comentar que está analizando la idoneidad de unos libros de texto que había leído para el plan de estudios del estado de California.
"En un libro de primer curso me topé con una frase del tipo: "Descubre si el conjunto de caramelos tiene el mismo número que el conjunto de chicas", cuando lo que quería decir es "descubre si hay un caramelo para cada una de las niñas".
Los padres están aterrorizados ante este lenguaje. No dice más, ni dice lo que dice de una forma más precisa que lo que hace la pregunta "descubre si hay un caramelo para cada una de las niñas", una frase perfectamente comprensible para cualquier hijo y cualquier padre. No hay ninguna necesidad de este absurdo del lenguaje superespecial, simplemente porque ese tipo de lenguaje es utilizado por matemáticos puros. No se aprende una disciplina utilizando las palabras que utilizan las personas que conocen la disciplina cuando discuten sobre ella. Hay que aprender cómo manejar las ideas y luego, cuando surgen las sutilezas que requieren un lenguaje especial, dicho lenguaje especial puede ser utilizado y desarrollado fácilmente. Hasta entonces, lo que se necesita es claridad."

Clasificación:
Facilidad de lectura: 1.
Opinión: 4 (pero ya he explicado que no soy muy imparcial).