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miércoles, 29 de abril de 2026

Caballeros, esto no es una casa de baños


 










Escrito por Georg von Wallwitz, y publicado en 2025 por Acantilado.

El autor, nuevamente desconocido por mi, estudió matemáticas y filosofía y es gestor de su propio fondo de inversiones. Ha escrito unos cuantos libros (que no he leído) y por suerte, un amigo me regaló éste, porque le llamó la atención el título al recordarle una frase que le había comentado yo sobre Hilbert (yo soy así). Y efectivamente, el libro relata la vida de David Hilbert, uno de los más grandes matemáticos de todos los tiempos, que además coincidió en Gotinga con muchos de los más grandes matemáticos y físicos de la historia (15 premios Nobel de física o química se formaron en Gotinga entre los años 1900 y 1930). Volviendo a la frase, decir, que la dijo Hilbert defendiendo el ingreso como profesora de Noether en Gottinga.

Si nos fijamos, el dibujo de la portada del libro es una curva de Hilbert, vamos, que no está puesto porque sí, sino con mucha intención.

El libro nos relata la vida de Hilbert y la de muchos de sus contemporáneos, así como las relaciones sociales entre ellos, sus familias y la sociedad (bastante convulsa en gran parte de su vida), para poner un poco en contexto todo.

Nos comenta cómo dos jóvenes estudiantes, Hilbert y Minkowski (el de los diagramas) paseaban todos los días por la tarde hablando de matemáticas con su profesor de doctorado (que digo yo que ya tuvo buena suerte el profesor, que doctorandos así no tocan todos los días)

Nos relata que Hilbert recibió la oferta de Gotinga de la mano de Felix Klein, sí, el de la botella, que se había convertido en profesor a la edad de 23 años y el discurso que pronunció con motivo de su ingreso en la universidad de Erlangen fue el célebre Programa de Erlangen.

Pero no solo cuenta cosas directas de la vida de Hilbert, sino muchos datos curiosos, como que "Aristóteles en su obra apenas de ocupa de las matemáticas y por eso la lógica se subordinó a la filosofía", que Stanislaw Ulam y Von Neumann crearon el método Montecarlo, comenta también los inicios de Princeton y que querían crear un paraíso para los matemáticos, no así para los filósofos, porque "en cuanto los hubieran dejado solos, habrían empezado a pelearse".

Hace al final un breve resumen de la etapa del autor como estudiante donde dice una frase con la que estoy totalmente de acuerdo: "cualquiera puede aprender matemáticas si trabaja duro" (otra cosa es ser un genio, eso ya son palabras mayores).

Resumiendo, un libro de 268 páginas sin ninguna dificultad técnica y que nos dejan con un conocimiento bastante bueno de la vida de Hilbert, de su época y de la universidad de Gotinga en sus buenos años.

Como siempre, copio un trocito:

"Hilbert pronunció su conferencia, con un innegable acento prusiano, en la soleada mañana del miércoles 8 de agosto de año 1900, bajo la verde cúpula del Gran Auditorio de la Sorbona. Tenía treinta y ocho años, juna edad excelente para un matemático, figura delgada, barba y una enorme confianza en sí mismo. La sala no estaba demasiado concurrida. Poincaré se ausentaba del congreso siempre que podía, algunos participantes no entendían alemán y muchos prefirieron las atracciones de la Exposición Universal, así que se perdieron lo que habría sido, sin lugar a dudas, el momento más importante de su vida profesional, un acontecimiento del que habrían podido halar a sus nietos (en el sentido matemático, por supuesto). Siguiendo las recomendaciones de Minkowski, Hilbert presentó una lista de veintitrés problemas que, contra lo que cabría esperar, no se quedó entre aquellas cuatro paredes, sino que corrió como la pólvora por Europa, Norteamérica y Japón, para convertirse de la noche a la mañana, en el documento fundacional de las matemáticas del siglo XX."

Clasificación:

Facilidad de lectura: 1

Opinión: 4


viernes, 8 de noviembre de 2019

Emmy Noether




















Escrito por David Blanco Laserna y publicado por Nivola en el 2011.

Del autor, para no variar, no había oído hablar nunca, pero viendo el link que he puesto a su web, quizás merezca la pena anotarlo por ahí.

Estaba claro que, antes o después, terminaría leyéndome la biografía de Emmy Noether, como así ha sido, ya que hay gente de la que, aunque sepamos mucho, seguimos queriendo saber más, y este genio de la ciencia es uno de ellos. Este libro tiene bastante relación, con otro que comenté sobre la física en Alemania durante la segunda guerra mundial ("Al servico del Reich"), sobre todo en la parte final.

Puesto que es una biografía, no hay mucho que pueda contar del libro, que no sea parte de la vida de Noether, pero si hay algunos datos que merece la pena recalcar, como que era mujer y judía ... vamos, que lo tenía todo para no lograr jamás, nada de nada en la Alemania de aquella época, y aún así lo logró. Claro que no lo hizo sola, ya que contó con la ayuda de gente como Hilbert, Klein, Landau, ... en fin, algunas de esas personas que tienen su nombre asociado a la historia de las matemáticas. Es verdad que la protagonista también tiene su nombre en muchos lugares de las matemáticas: anillos noetherianos, dominios de Noether, módulos noetherianos, teorema de Noether-Lasker, álgebras noetherianas, dimensiones de Noether, pares Banach Jordan noetherianos, espacios topológicos de Noether, grupos noetherianos, ... casi nada, y eso sin mencionar el que para mi es uno de los teorémas más espectaculares que he visto en mi vida (y como matemático he visto unos cuantos), el teorema de Noether sobre la simetría y la conservación de cantidades (simplemente espectacular). Un teorema que yo, como matemático no estudié en la carrera, pero que lo pongo, como ya he dicho otras veces, a la altura del de Gödel.

Obviamente, al relatar la vida de Noether, sale a relación la universidad de Gotinga, donde al margen de los físicos de aquella época del nivel de Albert Einstein, Niels Bohr, Max Born, Victor Goldschmidt, James Franck, Eugene Wigner, Leo Szilard, Edward Teller y John Von Neumann, entre otros, estaban los matemáticos Felix Klein, David Hilbert, Karl Schwarzschild, Hermann Minkowski, Otto Blumenthal, Runge, Courant, Weyl, Landau, ... vamos, que nos quedamos con las ganas de ir en aquella época a dar una vuelta por allí. Luego llego el nacismo y los echó a todos a la calle (bueno, alguno quedó, pero la ciencia avanza mejor cuando se pueden hablar las cosas con otros).

Sin entrar en más detalles, un libro que, para los que estén interesados en cómo funcionaban las cosas en aquella época y en la vida de ésta grande entre las grandes, merece la pena leerlo; que son 249 páginas con referencias no sólo a las matemáticas (con muy pocas fórmulas y con algunos conceptos muy bien definidos como el de "ideal"), y de algunas anécdotas, como que Riemann antes de morir dejó escrito que, su famosa hipótesis sobre los ceros de la función zeta, que lleva su nombre - un problema que todavía sigue pendiente de solución- podía deducirse "de una expresión que no he sido capaz de simplificar lo bastante como para publicarla" (que es un comentario jocoso sobre Fermat y su famoso último teorema), sino también a temas físicos, como el principio de acción, la relatividad general, ...

Como siempre, copio un trocito (de la necrológica dedicada a Noether, escrita por Einstein):
"Bajo los esfuerzos dirigidos a la obtención de bienes materiales, se encuentra con demasiada frecuencia la ilusión de que éste propósito es el más importante y deseable que cabe alcanzar; por fortuna, existe una minoría de personas que descubren desde una edad muy temprana que la más hermosa y satisfactoria experiencia al alcance del hombre no deriva del mundo de las apariencias, sino que se encuentra íntimamente ligada al desarrollo de los propios sentimientos, de su trabajo y su inteligencia. Los verdaderos artistas, científicos y pensadores han sido siempre personas de esta especie. por anónimamente que discurran sus vidas, los frutos de sus esfuerzos son la contribución más valiosa que cada generación puede entregar a la siguiente...
En el reino del álgebra, donde se afanaron durante siglos los matemáticos más dotados, ella descubrió métodos de enorme importancia. Las matemáticas puras, a su manera, llegaron a componer una especie de poesía de la lógica".

Clasificación:
Facilidad de lectura: 1
Opinión: 4-5 (pero entendiendo nuevamente que es una biografía).