domingo, 24 de julio de 2011

La partícula divina




















Escrito por Leo Lederman y editado por Editorial Crítica (colección Drakontos) en 1996.

Como supongo que habréis sospechado con el título del libro, éste habla de la búsqueda del bosón de Higgs (recordemos que, resumiendo, en física, las partículas elementales son ferminones o bosones, y que los bosones, al margen de no cumplir el principio de exclusión de Pauli (dos fermiones idénticos y con la misma orientación no pueden ocupar simultáneamente el mismo lugar en el espacio), son los transmisores de las distintas fuerzas). El supuesto bosón de Higgs (que es el culpable de que se haya construido el LHC en el CERN) sería el responsable de dotar de masa al resto de partículas.

El libro está escrito de una forma muy curiosa y entretenida (basta con decir que comienza y termina con una "conversación" entre Demócrito y Lederman).

Leo Lederman es un físico experimental y es muy curioso leer el libro y ver cómo piensan y desarrollan los posibles experimentos para demostrar teorías físicas. Por no alargarme mucho, resumiré que en el libro, se dedica a explicar (muy claramente) qué es un acelerador de partículas, por qué nos gastamos tanto dinero en construirlos y qué estamos buscando exactamente cuando hacemos colisionar dos haces de partículas.

Explica todo desde el principio y va detallando perfectamente la secuencia que nos lleva hasta los resultados actuales del LHC (aunque de éstos no puede decir nada porque el libro se escribió en 1993). Habla un poco de todo, pero desde un punto de vista más experimental que teórico, lo cual hace que sea un libro que merece la pena leer, para ver las cosas desde otro punto de vista, que además está lleno de sentido del humor.

Copio un trocito:
"El único riesgo que de verdad corre un teórico es el de pincharse a sí mismo con el lápiz cuando ataca a un gazapo que se ha colado en sus cálculos. Mi actitud hacia los teóricos es una mezcla de envidia y temor, pero también de respeto y afecto. Los teóricos escriben todos los libros científicos de divulgación : Heinz Pagels, Frank Wilczek, Stephen Hawking, Richard Feynman y demás. ¿Y por qué no? Tienen tanto tiempo libre. Los teóricos suelen ser arrogantes. Durante mi reinado en el Fermilab hice una solemne advertencia contra la arrogancia a nuestro grupo teórico. Al menos uno de ellos me tomó en serio. Nunca olvidaré la oración que se oía salir de su despacho: "Señor, perdóname por el pecado de la arrogancia, y, Señor, por arrogancia entiendo lo siguiente ...".

Clasificación:
Facilidad de lectura: 1
Opinión: 5 (hasta le mandé un email dándole las gracias por haber escrito el libro).

viernes, 22 de julio de 2011

La última pregunta













Escrito por Isaac Asimov y editado (al menos el libro que tengo en mi poder) por Ediciones B en 1994.

No creo que haga falta decir que no es un libro de divulgación científica. Ni tan siquiera voy a comentar el libro entero, sólo voy a comentar un relato corto de 18 páginas, que obviamente, esta vez no hay discusión, se lee en menos de una tarde. Tampoco creo que haga falta que introduzca a su autor, que es, sino el más conocido, uno de los más conocidos autores de ciencia ficción (de la buena).

El libro no me fue fácil de encontrar en su época, y al final me lo regalaron, pero también es verdad que el relato del que hablo se encuentra en internet de forma gratuíta en multitud de sitios (entre ellos este).

El por qué voy a hablar de un libro de ciencia ficción en un blog de libros de divulgación ciéntífica, es muy simple: esta historia la mencionan en al menos cuatro de los libros de divulgación que me he leído (entre ellos el último de Hawking y el de Hiperespacio de Michio Kaku). No hace falta decir que, cuando la mencionaron por segunda vez, tuve que leerla (después de eso, reconozco que también me leí "El Robot Completo", pero es que cogí carrerilla).

La historia es sobre la segunda ley de la termodinámica (ya sabeis, el aumento de la entropía) y cómo podría evitarse. No contaré mas, porque merece la pena llegar hasta el final de las 18 páginas y disfrutar personalmente del final.

Ya que este espacio lo he dedicado a una historia de ciencia ficción, no quería dejar pasar la ocasión para recomendar un libro que también sale en multitud de ocasiones en los libros de divulgación, que es el de "La Guía del Autoestopista Galáctico". Nuevemente, cuando empiezas a darte cuenta de que hay muchas referencias sobre algo, merece la pena averiguar por qué. Reconozco que no me he leído el libro, pero sí que me he visto la película, y la recomiendo encarecidamente. Es una comedia, que nadie se equivoque, pero al mismo tiempo, es una tremenda crítica a la "burrocracia" que tenemos que aguantar con buena cara. También recomiendo fijarse en que casi todas las "tonterías" que se dicen tienen una base científica sólida (aunque estén exagerados los resultados). Además, el que vea la película ya sabrá lo que queremos decir mucha gente cuando decimos "42".


Clasificación:
Facilidad de lectura: 1 (y no pongo números negativos para no liarnos).
Opinión: 5 (el final es simplemente espectacular).

martes, 19 de julio de 2011

Física de lo Imposible




















Escrito por Michio Kaku y editado por Editorial Debate en 2009.

Voy a dar mi opinión nada mas empezar: un libro muy entretenido y altamente formativo. No es un libro de divulgación científica de los habituales. Se dedica a opinar, con una base científica más que sólida, que para algo es uno de los mejores científicos dedicados a las supercuerdas (que no son cuerdas con superpoderes), sobre los avances científicos predichos por la literatura y por la televisión. Para ello,hace una clasificación en imposibilidades de tres tipos, las de clase I, que serían imposibilidades que no violan leyes físicas, pero para las que actualmente no tenemos tecnología, imposibilidades de clase II, que serían tecnologías en el limite de nuestra comprensión del mundo físico, e imposibilidades de clase III, que serían tecnologías que violarían las leyes físicas conocidas (aún así no hay por qué descartarlas totalmente, claro).

Habla, por supuesto de todas esas cosas con las que algunos hemos crecido viéndolas en las pantallas de los cines, como campos de fuerza, invisibilidad, fáseres, teletransporte, naves estelares, ovnis, universos paralelos, viajes en el tiempo, etc... y da su opinión sobre la posibilidad futura que tienen de llegar a ser realidad. Para opinar, lo que hace es explicar (de una forma muy amena y entretenida, que para algo presenta programas de radio y televisión, no sólo da clases en la universidad de Nueva York) las leyes físicas en las que se basarían esos posibles avances y las posibles leyes físicas que violarían.

Son 349 páginas que casi se podrían leer en una tarde, pero que merece la pena leerse en mas y disfrutar de las argumentaciones a favor y en contra de los posibles avances futuros (y realmente habla de gran cantidad de ellos). Por resumir, totalmente recomendable y una lectura muy fácil (como suele ser habitual en sus libros).

Copio un trocito, que si bien no es de él, lo pone como comienzo del libro, y son unas leyes que siempre me han gustado mucho:
"I. Cuando un científico distinguido pero anciano afirma que algo es posible, es casi seguro que tiene razón. Cuando afirma que algo es imposible, es muy probable que esté equivocado.
II. La única manera de descubrir los límites de lo posible es aventurarse un poco más allá de ellos en lo imposible.
III. Cualquier tecnología suficientemente avanzada es indistinguible de la magia.
(Las tres leyes de Arthur C. Clarke)."

Clasificación:
Facilidad de lectura: 1
Opinión: 5 (repito, un libro muy entretenido)

jueves, 7 de julio de 2011

Incertidumbre




















Escrito por David Lindley y editado por  Editorial Ariel en 2008

Es un libro que detalla el nacimiento de la era cuántica en la física moderna. Esa época en la que los físicos del tamaño de Heisenberg, Bohr, Schröedinger, Einstein, Sommerfeld, Dirac, Planck, Pauli ... se volvían locos tratando de dar explicaciones a los resultados, tanto experimentales, como teóricos con los que se iban encontrando.

Está escrito de una forma que es entendible por cualquier persona que sepa leer y mezcla de una forma fácil y amena, los conceptos con las vidas de las personas que los desarrollaron. Habla, como otros libros que ya he comentado antes, de las reuniones de Solvay, del espíritu de Copenhague, del experimento EPR, de las cartas y conversaciones entre los distintos físicos que intervinieron en el desarrollo de la nueva física de la incertidumbre. De los sentimientos encontrados de muchos de ellos que creían que el Universo era de una forma y sin embargo las ecuaciones que desarrollaban les decían que era de otra. También trata de forma especial, la figura de Heisenbreg, que siempre es un poco compleja, no tanto por temas físico-matemáticos, sino por temas políticos de la época que le tocó vivir.

Son sólo 230 páginas de una letra muy cómoda de leer, y está redactado de una forma fluida y ordenada, lo cual, teniendo en cuenta el tema del que trata, no es tan fácil.

Copio un párrafo:
"Pero parece muy poco probable, a estas alturas de la partida, que en una teoría cuántica de la gravedad la incertidumbre desapareciera. Todas las pruebas apuntan a que su presencia va a perdurar. No hay vuelta atrás a las viejos tiempos del determinismo absoluto, cuando, tal y como esperaba el marqués de Laplace, el conocimiento del presente comportaría el conocimiento completo del pasado y el futuro".

Clasificación:
Facilidad de lectura: 1
Opinión: 4 ó 5, aún estoy con la incertidumbre encima.